La escogencia de la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional no solo sacudió a la actual alianza de Gobierno entre Cambio Democrático (CD) y el Partido Panameñista, también ha desatado una guerra a lo interno del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Ayer, cuando se pensaba que la calma podría haber vuelto a los partidos de alianza, el diputado panameñista José Blandón, mediante su cuenta de Twitter, señaló que “disentir no es irrespetar”, en una clara respuesta al presidente Ricardo Martinelli, quien dijo que no estaba dispuesto a soportar más irrespetos de sus propios aliados.
Durante su intervención el 1 de julio en el pleno de la Asamblea, Blandón dijo que la dirigencia de CD les había hecho un paso de factura por no querer apoyar la segunda vuelta electoral. Además, dijo que eso era un chantaje al cual los panameñistas no iban a ceder.
Entretanto, la ministra de Trabajo y dirigente de CD, Alma Cortés, indicó que antes de reunirse con los panameñistas esta semana deberán sostener algunos encuentros con miembros de su colectivo, quienes han mostrado ciertas molestias por todo lo sucedido.
Por su parte, el nuevo presidente de la Asamblea, Héctor Aparicio, informó que a partir de hoy comenzará negociaciones con las otras bancadas para definir la conformación de las comisiones.
Si entre los aliados las diferencias se mantienen, en el PRD la crisis interna se agravó, luego de que la dirigencia repudiara la actuación de sus diputados.
Mitchell Doens, secretario general del PRD, indicó que hay una gran indignación y los diputados tienen que aclarar su accionar.
Ante ello, diputados como Leandro Ávila, Benicio Robinson y Raúl Pineda han solicitado la renuncia de todos los miembros del CEN.