LOS 1, 248 casos de dengue clásico y dos hemorrágicos reportados a la fecha, pusieron en jaque a las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA).
Se debían tomar medidas con urgencia que fueran más allá de las sanciones económicas.
Es así como se anunció recientemente la elaboración de un proyecto de ley que busca imponer severas sanciones a quienes violen disposiciones sanitarias.
Ya fue aprobado en primer debate por la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional.
La viceministra de Salud, Dora Jara, indicó que estas sanciones se aplicarán a quienes mantengan criaderos del mosquito Aedes aegypti en sus casas, lotes o comercios.
A eso, Valentín Corrales, director de la Metropolitana de Salud añade: "por primera vez veremos gente en la cárcel por no cumplir con las disposiciones sanitarias sobre el dengue".
Pero, ¿se logrará crear conciencia?
El ministro de Salud, Camilo Alleyne, confía en que así sea y en que los ciudadanos comprendan que los casos reportados en Centroamérica y el Caribe advierten que "en Panamá estamos en peligro".
También en nueve meses, pero en el 2005, eran 5 mil 482 los casos de dengue clásico y siete los hemorrágicos.
El asunto es preocupante. En Río Abajo el índice es de 8.2%; Tocumen, 6.8%; Veracruz, 6.3%; Juan Díaz, 5.5%; Las Mañanitas, 3.4%; Bethania, 2.6% y Parque Lefevre, 1.4%.
Aunque en la actualidad, el MINSA no presenta periódicamente los informes epidemiológicos, como se hacía antes, se conoció que hasta el pasado 16 de septiembre, el índice de infestación a nivel nacional era de 2.6%, siendo la región metropolitana la que representaba el principal foco de peligro.
En la zona, el índice era de 4.1%, siendo los corregimientos con mayor incidencia Pedregal, con 15.8%; Río Abajo, con 12.6%; Tocumen, 9.3%; Bethania, con 8.4% y Juan Díaz, con 7.5%.
¿Qué está pasando? Valentín Corrales tiene una respuesta sencilla, " mucha gente no está revisando sus patios y estamos en época de lluvia".
Corrales hizo un llamado de atención a los ciudadanos para que vigilen los alrededores de sus viviendas y comercios.
"Hay que ver la parrilla de los aires acondicionados, neveras, lavadoras, que son puntos que recogen larvas y que las personas no revisan comúnmente", manifestó.
Con el proyecto de ley que se discute en la Asamblea Nacional, las multas van de B/.10 hasta B/.100 mil, pasando por la suspensión de operaciones, decomisos y clausura definitiva de locales.
Precisamente, en el distrito de San Miguelito los índices de infestación han aumentado.
Es por ello que recientemente se lanzó el operativo "Tumba el Dengue", y este miércoles se ordenó el cierre de la empresa PAMERSA, en la vía Domingo Díaz, donde se encontraron 2 mil 187 criaderos potenciales de mosquito y 93 focos de Aedes aegypti.
La directora regional, Bellatriz Berrocal sostiene que hay 442 casos de dengue y el índice más alto se registra en el corregimiento Arnulfo Arias con 9.5%.
Entretanto, Fernando Vizcaino, de Controles de Vectores del MINSA, dice que se harán barridos, descubriendo, destruyendo y evitando la formación de criaderos, nebulizando con equipos portátiles y pesados.
Lo que no se quiere es dejar espacio al descuido y que esto traiga como consecuencia la muerte.
A nivel nacional, el índice de infestación es el siguiente: Bocas del Toro 3.8%; Herrera 3.2%; Panamá Metro 2.9% (ìndice global del área metropolitana); Los Santos 1.2%; Panamá Este, 1.2%; Chiriquí 1.1%; Coclé, 1.0%; Colón, 0.6%; Panamá Oeste, 3.7% y San Miguelito, 7.9%.El ministro Alleyne añadió que con la ley sobre jurisdicción coactiva se sancionarán severamente a los que no cumplan con la limpieza.
Las multas ascenderán a B/.100 mil, para los reincidentes, pero la comunidad debe tomar conciencia.
En el 2000, el ministerio de Salud hizo las primeras advertencias sobre aplicación de multas a personas que tuvieran criaderos del Aedes aegypti en sus casas y comercios. Desde 1993 hasta esa fecha se habían registrado seis casos de dengue hemorrágico, uno de los cuales falleció y 2 mil 200 de dengue clásico.
En el 2001, se creó el Fondo Antiaedes" en el Banco Nacional de Panamá, tal como estableció el Decreto Ejecutivo No. 384 (de 16 de noviembre de 2001), que lleva la firma de la ex presidenta de la República, Mireya Moscoso y el entonces ministro de Salud, Fernando Gracia. El documento publicado prohíbe a las personas mantener a la intemperie chatarras, llantas, materiales, latas vacías, plásticos y cualquier otro recipiente o desecho que contenga agua. Precisamente en el 2001, Panamá entró en alerta roja por el brote de dengue hemorrágico registrado en esa época. Los puntos críticos eran Tocumen, La Chorrera, San Miguelito, Chitré y David, Chiriquí.
Desde entonces continuaron las campañas. Este año, en abril, se anunció que se contará con un presupuesto de B/.2.2 millones para prevenir enfermedades como malaria, dengue y leshmaniasis. El año pasado, el presupuesto fue de B/.460 mil.
La semana pasada arrancó el San Miguelito la campaña "Tumba el dengue".
"Una mañana yo estaba en casa y sentía mucho dolor de cabeza, fiebre y los ojos se me querían salir", es lo que cuenta Laudelina Santoya de Cedeño, quien hace cerca de siete meses padeció dengue clásico.
Ella fue uno de los casos de la segunda etapa de Santa Librada, en San Miguelito y aunque no recuerda la picada de ningún mosquito, sí pensaba que iba a quedar inválida, ya que le dolían mucho las piernas y además, no le provocaba comer.
Lo que parecía dolencia de un día, se extendió por 15 y lo peor, es que la Policlínica de Santa Librada no contaba con los medicamentos. Sus recuerdos sobre esos días son horribles, por lo que ahora mantiene sus alrededores limpios y nunca olvida fumigar y cortar la hierba.
Lo mismo lo ocurrió a Petra González de La Chorrrera. Un día empezó a sentir fiebre, dolores de cuerpo que le impedían mantenerse de pie.
Corrió, lo más rápido que pudo, a hacerse los exámenes porque presentía que podía tratarse de dengue.
No se equivocó. Las fiebres la llevaron incluso, a delirar. Hoy recuerda que fue "horrible".