El titular de Salud, Fernando Gracia, señaló que la transición dentro del ministerio está retrasada porque el gobierno entrante, que encabeza el presidente electo, Martín Torrijos, no ha nombrado el ministro que se encargará de la cartera de Salud (MINSA).
Afirmó que el problema de la transición dentro del MINSA obedece a que no se conoce quién será el nuevo ministro y mucho menos su equipo de trabajo, por lo que está a la espera de los nombramientos para iniciar el proceso.
Sin embargo, puntualizó que el principal reto del próximo gobierno en materia de salud es afrontar y solucionar el problema de la Caja de Seguro Social (CSS), pues por algunas circunstancias de la administración de Juan Jované no se lograron ejecutar los acuerdos de la mesa de negociación.
No obstante, el MINSA logró determinar los parámetros para solucionar el problema que corresponde a una alianza estratégica con la CSS.
"La no duplicación de infraestructura, personal, equipamiento, insumos, ni presupuestos que le sumen mayores recursos al Estado, por lo tanto, se inició la alianza en Herrer y las próximas regiones beneficiadas serán Panamá Oeste y Chiriquí que reúnen las condiciones apropiadas", indicó.
Sobre el programa de Vejez, Invalidez y Muerte se conoce qué se debe hacer, pero se analiza cómo se ejecuta, porque el colapso de la CSS, también lo será del sistema de salud, del país y sel gobierno de turno.
"Por lo tanto no se puede perpetuar el problema".
Según Gracia, hay suficiente presupuesto y flujo de caja en la entidad, para garantizarle al país un mínimo de medicamentos e insumos médico-quirúrgicos.
Pese a los retrasos de tres meses en las asignaciones de los flujos de dinero por parte del Ministerio de Economía y Finanzas, se normalizó la situación para abastecer de medicamentos al MINSA.
Las declaraciones del ministro Gracia se dieron durante una visita a las nuevas instalaciones del hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, de la provincia de Chiriquí.
El ministro se mostró satisfecho porque no se ha registrado ningún caso de dengue hemorrágico en el país, sólo de dengue clásico.
Mientras que los casos de malaria se mantiene endémico en las áreas selváticas, mayormente en las regiones donde habitan los indígenas.
Señaló que no se ha logrado una verdadera disminución de los casos, pero la labor va encaminada a estabilizarlos y disminuirlos semanales.
En ese sentido, informó que actualmente se registran entre 60 a 80 casos de malaria por mes.
Gallegos fue enfática en expresar que esta organización no gubernamental no ha tomado el papel que debe cumplir el Estado, ya que son estas entidades las que ejecutan las labores sociales, siempre supervisadas para que se implementen los programas.
Aceptó que es necesario que el problema de la pobreza en los campesinos e indígenas debe ser un tema de Estado.
La producción de las granjas ha permitido a un sinnúmero de personas que pueda obtener la unidad de producción agropecuaria, cuyos rubros agrícolas, pecuarios y forestales se integran entre sí.
También permite a los miembros de las mismas obtener parte de la demanda del alimento básico a nivel familiar, así como también, mediante la venta de los productos excedentes, lograr ingresos adicionales que permitan mejorar su calidad de vida. Quizás, como afirmó la ingeniera Gallegos, "a ningún padre le gustaría ver a su hijo pasar hambre". Y esta es la situación que están tratando de superar miles de panameños en regiones apartadas del país.