El Ministerio de Educación y, el de la Juventud y la Familia coordinan acciones para efectuar requisas en las escuelas y colegios del país a fin de evitar que los estudiantes porten armas blancas y objetos punzocortantes que puedan ser usados al momento de una reyerta.
Según el viceministro de Educación, Gerardino Batista se requerirá nombrar más inspectores en los planteles educativos para que revisen a los estudiantes y fiscalicen sus actuaciones para evitar conflictos.
"Se necesitará destinar mayores recursos para las acciones de seguridad en los colegios del país, y así evitar reyertas que pongan en peligro la vida de los jóvenes", acotó Batista.
Por su parte, la viceministra de la Juventud y la Familia, Estelabel Piad Herbruger, manifestó que ante estas acciones de violencia no le quedará más alternativa a las autoridades educativas que efectuar requisas a los estudiantes.
"Tendremos que llegar a estos extremos de revisar a los estudiantes para evitar que porten armas en las escuelas que pongan en peligro la seguridad", acotó Piad Herbruger.
La funcionaria aclaró que estas acciones de violencia donde están involucrados estudiantes no es sólo responsabilidad del Gobierno, sino de los padres de familia quienes deben velar por sus hijos.
"Los funcionarios no pueden estar detrás de los niños para ver qué hacen, esto debe ser motivo de ejemplo desde los hogares, porque es donde se inculca los primeros pasos de la conducta de los jóvenes", planteó la viceministra.
Añadió que el Ministerio de la Juventud y la Familia coordina con las escuelas algunos programas para reforzar acciones de conducta y comportamiento, sobre todo apoyo y orientación a la familia.
"Es importante como padres o madres seamos responsables de lo que hacen nuestros hijos, y sepamos en determinado momento dónde están, qué hacen o con quién están", recalcó la funcionaria.
Explicó que todavía hay un muchacho que está delicado de salud y no ha podido graduarse producto de un disparo que recibió en la cabeza el año pasado.
Las declaraciones de los funcionarios se dan a raíz de la muerte del menor Luis Gordón, quien fue supuestamente apuñalado con una bayoneta por otro compañero al salir de su escuela en el corregimiento de Betania.