El Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción retomó, la semana pasada, la investigación en contra de las irregularidades que se encontraron en las obras que se desarrollaron con recursos del Programa de Desarrollo Comunitario (Prodec) en la provincia de Panamá. La lesión patrimonial contra el Estado puede alcanzar millones de dólares.
A mediados del 2010, estas investigaciones se habían suspendido a pedido de la Gobernación de Panamá, ya que se intentó entablar negociaciones directas con las empresas que estaban incumpliendo el contrato. Eso incluía la ejecución de las fianzas establecidas en el contrato.
El 4 de marzo de 2010, el Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción, en ese momento a cargo de Fernando Núñez Fábrega, le advirtió a la gobernadora Mayín Correa que las acciones tendientes a lograr un entendimiento con los contratistas viciaban las gestiones encaminadas a identificar posibles actos de corrupción.
La semana pasada representantes de la Gobernación de Panamá acudieron nuevamente al Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción para retomar las investigaciones del Prodec, ya que aparentemente no logró tener éxito.
Entre las obras inconclusas, con deficiencias o que se entregaron sin cumplir con las especificaciones del contrato, se encuentran estadios deportivos, piscinas, acueductos, carreteras, auditorios, parques, veredas y otras obras comunitarias, dejando pérdidas millonarias para el Estado entre el 2008 y 2009.
Solo en 25 de los proyectos, donde se encontraron irregularidades, las pérdidas podrían ascender a los 2 millones de dólares, según el informe oficial de la Gobernación de Panamá.
Como ejemplo, Iraldo Batista Casas, coordinador del Prodec en la provincia de Panamá, certificó a la gobernadora Correa que ninguno de los proyectos en Pacora, a cargo de la empresa Guilburg S.A., se ejecutó al 100%.
También en el proyecto de rehabilitación de las carreteras de Chame, a un costo superior a los 800 mil dólares, se encontraron deficiencias, según el informe de la Gobernación.
La información fue confirmada por la nueva zarina anticorrupción, Abigaíl Benzadón, quien informó que desde la semana pasada ordenaron las primeras inspecciones en campo para determinar si la situación de estas obras que se financiaron con dineros del Estado había empeorado en el último año.
Como primera medida, Benzadón ordenó tres inspecciones a las obras de más alto valor dentro de la lista de irregularidades que se le entregó.
Se trató de obras entre 125 mil dólares y 150 mil dólares. Los resultados no fueron positivos, ya que las obras financiadas con recursos del Prodec estaban en peor situación que cuando la Gobernación hizo el primer llamado de alerta a inicios del 2010.
De la piscina de San Felipe solo queda al descubierto un relleno en donde se intentó construir. Igualmente se encontraron en mal estado el campo deportivo de Cermeño y el cuadro de béisbol de La Colorada, en La Chorrera.
Lo peor: el Prodec pagó el 100% en algunas de las obras contratadas.
El Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción dijo que han procedido a realizar un informe completo de las obras del Prodec que presentan irregularidades dentro de la provincia de Panamá.
Ello implica la colaboración de la Contraloría para identificar qué cantidades se les ha pagado a las empresas que incumplieron con el desarrollo de las obras, y también verificar si cabe la posibilidad de aplicar las fianzas de cumplimiento, señaló Benzadón.
Sin embargo, el Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción tenía temores desde inicios de 2010 de que muchas de las fianzas de cumplimiento estén vencidas.
“Independientemente de la vía que deseamos tomar para solucionar los problemas de los contratos de obras que no se ejecutaron o que se ejecutaron con deficiencia, debemos tomar medidas y velar para impedir que las fianzas que respaldan dichas contrataciones se venzan resultando ilusoria las pretensiones de recuperación del Estado”, advirtió el 10 de marzo el ex secretario de esta institución Núñez Fábrega.