Los miembros de la Policía Técnica Judicial (PTJ) tendrán que pasar por rigurosos exámenes psicológicos y sociales, para que se determine su estado emocional y si mantienen el perfil para el desempeño de sus funciones como investigadores.
Psicólogos y trabajadores sociales de la institución evaluarán el aspecto socioeconómico del personal. Se trasladarán a las residencias de los detectives e inspectores para conocer el entorno que los rodea.
Entre las estrategias, los funcionarios conversarán con los vecinos, a fin de analizar el lugar donde residen fuera de la esfera laboral.
Este programa de revaluaciones psicosociales que se hará a las más de 1, 500 unidades que integran la PTJ, detectará las situaciones desfavorables que limiten el buen desempeño de los investigadores judiciales.
Recientemente, el psiquiatra forense del Ministerio Público, Alejandro Pérez, recomendó a la PTJ y a la Policía Nacional dar importancia a la prevención en salud mental, sobre todo en aquellas instituciones de alto riesgo, donde hay mucho estrés.