LA EXUBERANTE FLORA y fauna de las más de 129 mil hectáreas de terreno que comprenden el Parque Nacional Chagres (PNCH) están desprotegidas. Hay un déficit de guardabosques.
Según Camilo Grandi, director del Parque Nacional Chagres, el área es custodiada por 21 guardabosques, cuando debieran ser al menos, 76.
¿A qué se debe? Falta de presupuesto, asegura Grandi.
Esto, sin duda, representa una amenaza para un área donde converge una gran diversidad biológica.
Ante la falta de personal para la vigilancia, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) apoya con sobrevuelos en los terrenos del parque, lo que ha servido para detectar problemas.
La tala indiscriminada de árboles también amenaza los bosques húmedos tropicales, muy húmedos premontaños, muy húmedos tropicales y pluviales premontaños que rodean las inmediaciones del parque.
Por eso, en conjunto con la ACP, están desarrollando un programa de reforestación que consiste en plantar árboles de todo tipo para reemplazar las áreas verdes devastadas por la mano del hombre.
La principal causa de la deforestación de los bosques es la presencia de asentamientos urbanos que se han instalado en el área que comprende el parque, lo que afecta la biodiversidad de flora y fauna existente. En el lugar habitan más de 20 mil personas.
Según Grandi la construcción de nuevas viviendas, en lugares como Nuevo Camitillo y Cerro Azul se tuvieron que detener porque son áreas protegidas.
Además de las acciones de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), para conservar el parque, otras organizaciones como la Fundación Natura han firmado un convenio de cooperación con los Estados Unidos para crear el Fondo Chagres.
Gracias a este trabajo conjunto, se pudo concebir un plan de manejo que consiste en un programa para administrar el área silvestre y además, zonificarlo.
La ejecución del Plan de Manejo del Parque Nacional de Chagres se hizo sobre la base de estudios técnicos que determinaron el uso de las áreas que comprenden el lugar.
Una de las recomendaciones de los especialistas es que el parque sea zonificado para determinar cada una de las actividades que se pueden desarrollar en él.
Grandi manifiesta que el plan de debe ser revisado cada cinco años para determinar en qué sitios se han dado mejoras.
"Existen sitios que no deben ser intervenidos por el hombre para construir, por ello es importante realizar un inventario periódicamente", mencionó.
El Plan de Manejo de Chagres ha permitido clasificar las actividades que se realizan. El 29.3% del área lo comprende la cuenca del canal. De la superficie total del parque, el 84% es bosque maduro; el 7.65 % es bosque intervenido; 1.78 % es de rastrojo o actividades de agricultura y ganadería y el 3.8% lo ocupan las personas que residen en los predios del parque.
Pero, aunque el plan de manejo ha permitido un mejor desarrollo de la conservación del parque, la ley que rige este lugar necesita ser modificada porque desde hace 22 años, cuando fue promulgada, muchas cosas han cambiado.
En el Parque Nacional Chagres se pueden observar árboles de guayacán, cedro, maría, caoba, mango, aguacate, marañón, algarrobo, guanábana, entre otros.
Entre su fauna está el mono araña, tucanes, las salamandras endémicas, el pájaro carpintero, tapir, el águila arpía y el jaguar.
En la parte alta del río Chagres residen varias comunidades indígenas, como los emberá drúa y los parará purú, provenientes de Darién.
El Parque Nacional Chagres, fundado el 2 de octubre de 1984, está dividido en cuatro subsedes ubicadas en Boquerón, Alajuela, Cerro Azul y Cuango, las que permiten llevar un mejor control y manejo.
Por su privilegiada ubicación entre las provincia de Panamá y Colón, a 40 kilómetros por carretera desde la ciudad de Panamá, es uno de los parques más importantes del país, pues permite desarrollar actividades de producción hídrica., Panamá América
Anualmente el río Chagres aporta 931 millones de metros cúbicos de agua. Cada metro cúbico equivale a 264 galones de agua. Para efectuar el tránsito por el canal un barco utiliza alrededor de 53 millones de galones de agua.
Precisamente hoy, cumpliendo 22 años de haberse consagrado como parque nacional, posee más de 59 especies de peces de agua dulce, babillos, y cocodrilos.
En el área existen, además, todo tipo de plantas medicinales, animales silvestres, los que se han convertido en los principales atractivos del parque, como iguanas de más de seis años, que luchan en la selva para no ser cazadas.
Camilo Grandi, director del parque, manifiesta que de las aguas del río del mismo nombre se utiliza un 40% para el tránsito de barcos y buques por el Canal. El otro 60% de aguas que rodean la zona, se emplean para el consumo humano, las que benefician a más de 90 mil personas.
Para Grandi, es muy importante la conservación y el manejo del parque.