ROBERTITO quiere hacerle una gambeta a la vida. Su fe y su esperanza van tan lejos como la imaginación de un niño.
El pequeño con cáncer, es más que un gran jugador en el terreno de la sobrevivencia.. es el titán que lucha cada día por vivir, y ayer lo demostró una vez más.
En medio de la caminata que se realizó en el Parque Recreativo Omar, Robertito hizo un alto al protocolo y se puso los zapatos de fútbol.
"Quiero ser como Ronaldinho" dijo el pequeñín de cinco años de edad. Su mundo es el fútbol.. su mente está puesta en las gambetas, bicicletas y maniobras del más grande jugador del momento.
Pero, por dentro tiene una batalla grande que librar. El partido más importante que ha soñado y allí ha sido un goleador.
Fue triste. Los médicos mostraron la tarjeta amarilla y le advirtieron de los problemas que tenía. Una secreción empezó a surgir por su oído izquierdo y allí empezó la lucha.
Ha sido una gran batalla. Se han jugado 90 minutos y mucho más. El empate no vale, hay que salir a ganar, y Robertito se ha crecido como los grandes.
Igual que su astro, Ronaldinho, Robertito siempre saluda con una sonrisa hermosa. Es el reflejo de la alegría y de esperanza.
A eso de las 7: 12 a.m. se apareció en el Parque Recreativo Omar y en su cabeza portaba una gorra del diario Crítica. Miró a todos y sonrío. Allí estaban los colaboradores de Editora Panamá América. Unos besos, unos abrazos y unas lágrimas al verlo tan sólido como una roca y tan fuerte como un poste de una portería.
De repente se escuchó su voz y dijo: "Quiero correr". Su mamá Yariela lo miró y lo abrazó. Entonces todos gritamos por dentro, con todas la fuerza del mundo: "vamos a correr".
Y allí empezamos, unos caminando y otros trotando.
Uno de los colaboradores dijo en voz alta: "Por ti Robertito", y otros callaron.
Y en cada esquina había un Robertito.. un niño con la terrible enfermedad del cáncer. Pero, también en cada esquina, justo al lado, había una persona apoyando y un amigo con ganas de correr por ellos.
"Un relevo por la vida", así se llama. Aquella fundación que ofrece amor, cariño, ilusión a los pequeñitos.
Alguien preguntó: ¿Quién gana?
_ Respuesta: Todos ganan. Nadie pierde. La pelea es hasta el final. Los niños enseñan a todos cómo luchar, cómo pelear, cómo decirle que no a la enfermedad.
Leslie Ducret, presidenta de la Fundación de Amigos de Niños con Leucemia y Cáncer (FANLYC), dijo recientemente a EPASA que Robertito "es un niño muy valiente, alegre y con mucho cariño".
Algunos dirían que es un gran jugador de fútbol, con tan sólo cinco años y otros dirían que es un gladiador en el campo de la vida.
Ayer, se vivieron grandes momentos en el Parque Recreativo Omar. Desde las 6: 30 a.m. el movimiento era grande. Todos se alistaban para correr y las empresas dieron su voto a los pequeñitos.
Fue titánico. Fue emocionante. Familias completas, padres e hijos, todos con una sola meta. ¡Apoyar a los niños con leucemia y cáncer".
El próximo año habrá otra caminata. Allí estarán los amigos de los niños. Cada año será más grande, como aquella bola de nieve.
¡Simplemente será mejor!
Robertito: juega el partido de su vida
Ayer se realizó la caminata "Un Relevo por la Vida", donde hubo abrazos, besos, lágrimas y risas.