A CASI dos años del robo centenario, aún las autoridades judiciales no han establecido con certeza quiénes sustrajeron el 13 de febrero de 2003 la más rica colección de figuras del Patrimonio Histórico Nacional.
La Fiscalía Primera de Circuito recientemente concluyó una ampliación de las sumarias por el hurto de 311 piezas de oro y cerámica al Museo Reina Torres de Araúz, valoradas en más de B/.5 millones, y reiteró el llamamiento a juicio a trece de los investigados.
El fiscal Primero de Circuito, Víctor Barrios, confirmó que remitió las sumarias, tras concluir con las diligencias ordenadas por el Juzgado Séptimo Penal.
Entre las órdenes, se incluyó la toma de declaración a los ex directores del Instituto Nacional de Cultura (INAC) Pablo Barrios y Rafael Ruiloba.
También se ordenó ampliar la declaración del ex director de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald, quien fue la persona encargada de presentar la denuncia.
El juzgado solicitó además evaluar el costo aproximado de cada pieza y su autenticidad.
Entre las diligencias solicitadas se encontraba también una ampliación de la declaración del abogado Rogelio Cruz, para que sin afectar el secreto profesional y apegado a su civismo, informe cómo, cuándo, dónde y quién le entregó una de las piezas hurtadas del museo.
Robo del centenario, aún sin aclararse
A varios de los investigados se les encontraron piezas, pero dijeron no haberlas sacado del museo.