La Fiscalía Primera de Circuito recientemente concluyó una ampliación de las sumarias por el hurto de 311 piezas de oro y cerámica al Museo Reina Torres de Araúz, valoradas en más de B/.5 millones, y reiteró el llamamiento a juicio a trece de los investigados.
El fiscal Primero de Circuito, Víctor Barrios, confirmó que remitió las sumarias, tras concluir con las diligencias ordenadas por el Juzgado Séptimo Penal.
Entre las órdenes, se incluyó la toma de declaración a los ex directores del Instituto Nacional de Cultura (INAC) Pablo Barrios y Rafael Ruiloba.
También se ordenó ampliar la declaración del ex director de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald, quien fue la persona encargada de presentar la denuncia.
El juzgado solicitó además evaluar el costo aproximado de cada pieza y su autenticidad.
Entre las diligencias solicitadas se encontraba también una ampliación de la declaración del abogado Rogelio Cruz, para que sin afectar el secreto profesional y apegado a su civismo, informe cómo, cuándo, dónde y quién le entregó una de las piezas hurtadas del museo.
Se exige tomar declaración jurada a los detectives Roderick Serracín y Carlos Carrillo, así como al secretario de la Fiscalía Auxiliar, Jairo Reid.
Se mantiene la detención de Adrián Cedeño y Marquelo Headley, supuestos autores materiales del hurto.
Reina Torres de Araúz, nombre que lleva el museo, creó la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico. Desde entonces, fundó varios museos especializados en el país.