Treinta y dos estudiantes retenidos, daños a la propiedad y personas agredidas físicamente fue el saldo de los actos vandálicos y delictivos que protagonizaron ayer estudiantes del Artes y Oficios, en la Transístmica, frente al plantel.
Los estudiantes se enfrentaron a las Unidades de Control de Multitudes de la Policía Nacional, en horas de la mañana, tras reclamar a las autoridades educativas la adquisición de más equipos y materiales para sus talleres.
Casi simultáneamente, otro grupo de estudiantes, pero del Instituto Nacional, tuvo que ser dispersados por unidades antidisturbios, luego que cerrara la avenida de los Mártires, porque no ha sido removida la rectora encargada, Doris de Porras.
Tras los actos vandálicos, el Ministerio de Educación decidió suspender las clases en el Artes y Oficios y el Instituto Nacional, hasta el próximo viernes.
En los hechos violentos propiciados por un grupo de estudiantes del Artes y Oficios, que se extendieron por cuatro horas, fue agredido con un punzón en el muslo derecho, monseñor Alejandro Vásquez Pinto, tras lo cual le robaron un teléfono celular y un vaso térmico que mantenía como recuerdo.
Treinta y dos estudiantes retenidos, daños a la propiedad y personas agredidas físicamente fue el saldo de los actos vandálicos y delictivos que protagonizaron ayer estudiantes del Artes y Oficios, en la Transístmica, frente al plantel.
Los estudiantes se enfrentaron a las Unidades de Control de Multitudes de la Policía Nacional, en horas de la mañana, tras reclamar a las autoridades educativas la adquisición de más equipos y materiales para sus talleres.
Casi simultáneamente, otro grupo de estudiantes, pero del Instituto Nacional, tuvieron que ser dispersados por unidades antidisturbios, luego que cerraran la Avenida de los Mártires, porque no ha sido removida la rectora encargada, Doris de Porras.
Tras los actos vandálicos, el Ministerio de Educación, decidió suspender las clases en el Artes y Oficios y el Instituto Nacional, hasta el próximo viernes.
En los hechos violentos propiciados por un grupo de estudiantes del Artes y Oficios, que se extendieron por cuatro horas, fue agredido con un punzón en el muslo derecho, el monseñor Alejandro Vásquez Pinto, tras lo cual le robaron un celular y un vaso térmico que mantenía como recuerdo.
Vásquez Pinto, quien viajaba en su auto, tras ser agredido, explicó que cuando fue abordado por los estudiantes uno de ellos gritaba, "mátalo" "mátalo", por lo que decidió acelerar su auto para desestabilizarlos, pero lograron herirlo y llevarse su celular.
"Esto es horroroso. Toda la calle estaba bajo el control de los estudiantes y algunos con cuchillo en mano asaltaban a los transeúntes", dijo.
Varios ciudadanos fueron despojados de celulares, collares y abrigos por estudiantes del Artes, quienes portaban cuchillos, destonilladores y hasta punzones.
Mientras que una decena de vehículos resultaron con los vidrios rotos, debido a que algunos estudiantes de forma intencional les lanzaban piedras y otros objetos contundentes a los conductores.
Un conductor de taxi resultó con una herida en la nariz, tras chocar con otro vehículo, luego que tratara de esquivar las piedras lanzadas por los estudiantes. El parabrisas de su auto y la carrocería frontal fue apedreada.
Mientras que despachadores de la estación de gasolina Delta, ubicada frente a la Cervecería Nacional, fueron despojados de B/. 400 y según un reporte de la Policía Nacional, los estudiantes involucrados en este hecho ya fueron retenidos e identificados por las víctimas.
Por otro lado, en los sucesos registrados en el Instituto Nacional, una unidad de la Policía Nacional que estaba de vacaciones, quien se encontraba en su residencia, sacó a relucir dos armas de fuego e hizo algunos disparos para ahuyentar a los manifestantes.
Según el policía, que fue arrestado por miembros de la entidad policial, los estudiantes pusieron en riesgo la integridad física de su familia y sus bienes, entre ellos un vehículo que estaba estacionado en la parte baja del edificio donde reside.
En tanto, la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, advirtió que la violencia en ambas protestas son inexplicables, porque en ningún momento se presentó a las autoridades educativas un pliego de peticiones.
Cuestionó los actos propiciados por estudiantes del Artes y enfatizó que algunos de ellos mantienen conductas delictivas fuera del plantel.
Advirtió que los estudiantes retenidos y con mayoría edad tendrán que responder a la ley. "Es una barbarie la actuación de algunos de estos estudiantes", destacó.
La ministra informó que el Ministerio de Educación podrá prolongar la suspensión de las clases en estos planteles, si no se ha reestablecido el clima de normalidad que propicie el desarrollo efectivo de las labores educativas.
Monseñor Alejandro Vásquez Pinto, quien viajaba en su auto, tras ser agredido, explicó que cuando fue abordado por los estudiantes uno de ellos gritaba, "mátalo" "mátalo", por lo que decidió acelerar su auto para desestabilizarlos, pero lograron herirlo y llevarse su celular.
"Esto es horroroso. Toda la calle estaba bajo el control de los estudiantes y algunos con cuchillo en mano asaltaban a los transeúntes", dijo.
Varios ciudadanos fueron despojados de celulares, collares y abrigos por estudiantes del Artes, quienes portaban cuchillos, destonilladores y hasta punzones.
Mientras que una decena de vehículos resultaron con los vidrios rotos, debido a que algunos estudiantes de forma intencional les lanzaban piedras y otros objetos contundentes a los conductores.
Un conductor de taxi resultó con una herida en la nariz, tras chocar con otro vehículo, luego que tratara de esquivar las piedras lanzadas por los estudiantes. El parabrisas de su auto y la carrocería frontal fue apedreada.
Mientras que despachadores de la estación de gasolina Delta, ubicada frente a la Cervecería Nacional, fueron despojados de B/. 400 y según un reporte de la Policía Nacional, los estudiantes involucrados en este hecho ya fueron retenidos e identificados por las víctimas.
Por otro lado, en los sucesos registrados en el Instituto Nacional, una unidad de la Policía Nacional que estaba de vacaciones, quien se encontraba en su residencia, sacó a relucir dos armas de fuego e hizo algunos disparos para ahuyentar a los manifestantes.
Según el agente, quien fue arrestado por miembros de la entidad policial, los estudiantes pusieron en riesgo la integridad física de su familia y sus bienes, entre ellos un vehículo que estaba estacionado en la parte baja del edificio donde reside.
En tanto, la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, advirtió que la violencia en ambas protestas son inexplicables, porque en ningún momento se presentó a las autoridades educativas un pliego de peticiones.
Cuestionó los actos propiciados por estudiantes del Artes y enfatizó que algunos de ellos mantienen conductas delictivas fuera del plantel.
Advirtió que los estudiantes retenidos y con mayoría edad tendrán que responder a la ley. "Es una barbarie la actuación de algunos de estos estudiantes", destacó.
La ministra informó que el Ministerio de Educación podrá prolongar la suspensión de las clases en estos planteles, si no se ha reestablecido el clima de normalidad que propicie el desarrollo efectivo de las labores educativas.