- 11 restaurantes han sido asaltados durante el mes de agosto en San Francisco y Bella Vista.
Una organización criminal que ha sido entrenada para estos asaltos
- Las informaciones que manejan las autoridades, dan cuenta de que se trata de una organización dirigida por una persona que recluta y entrena a adultos y menores para cometer los robos. Los delincuentes se manejan en autos alquilados. Omar Pinzón, director de la Policía Nacional, indicó que los efectivos de la institución han estado trabajando durante las últimas madrugadas para lograr el desmantelamiento de esta banda criminal. Alvin Reyes, director de Operaciones de la Policía, indicó que el operativo para desarticular esta banda lo realizan en conjunto con las unidades regulares de Inteligencia y de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ).
La noticia sobre la ola de asaltos que se ha registrado en los últimos días en los bares y restaurantes de la ciudad capital, ya se escucha fuera de las fronteras, lo que está dándole una cara fea al país, y afecta la actividad de turismo en Panamá.
De esa manera expresaron su preocupación, representantes de los diferentes gremios empresariales y de comerciantes que se han unido para exigirles a las autoridades encargadas de la seguridad que les den respuesta ante estos acontecimientos que les ha generado pérdidas en, al menos, 11 negocios durante este mes.

Rino Tamburelli, de la Asociación de Propietarios de Bares y Restaurantes de Panamá, aseguró que las imágenes que han circulado por las redes sociales sobre la forma tan brutal como se han cometido los asaltos, ya están en varias partes del mundo.
“Se me han acercado empresarios y familiares que viven en otros países para preguntarme qué está pasando en Panamá con esta serie de robos en restaurantes”, dijo Tamburelli.

Mientras, Jorge Loaiza, de la comisión de Turismo de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), indicó que la seguridad ha sido uno de los principales atractivos del país para promocionar la industria del turismo.
Ventaja que, según Loaiza, está poniendo en dudas aquel lema que dice que Panamá es uno de los países más seguros en América Latina.

Tamburelli, por su parte, indicó que dos turistas brasileños fueron asaltados cuando estaban dentro de un restaurante del Hotel Finisterre, ubicado en el corregimiento de Bella Vista.
Dijo que este acto perjudica grandemente el turismo en Panamá, porque estas personas no querrán venir más al país y se llevarán una mala referencia.
El dirigente del gremio de los comerciantes de restaurantes cuestionó el hecho de que ha bajado la presencia policial en las áreas turísticas, lo que ha sido aprovechado por los delincuentes para cometer estas fechorías.
Tamburelli no entiende por qué las autoridades han reducido el número de policías de turismo.
Sustentó que en estos momentos solo hay 134 unidades para atender el crecimiento de hoteles y de otras infraestructuras turísticas que se han registrado en los últimos cinco años, en el área metropolitana.
Según el dirigente empresarial, el hecho de que haya una presencia constante de rondas policiales en las áreas de mayor concurrencia de negocios es una forma para prevenir estos robos.
Jorge Loaiza considera que esa falta de unidades policiales en las calles demuestra que los delincuentes están actuando sin ningún temor.
Además, consideró que el problema va más allá; es de la idea de que los delincuentes sienten que el crimen sí paga, ya que son atrapados y luego de cuatro meses salen libres y vuelven a cometer más robos.
Ambos empresarios abogan por una Policía Nacional más enérgica en contra de estos delincuentes, quienes andan por la libre en los últimos días.
Las declaraciones de los empresarios surgen, luego de una reunión que sostuvieron con la alta oficialidad de la Policía, para establecer medidas contra esta ola de robos, sin embargo, los grandes ausentes en este encuentro fueron el ministro de Seguridad Pública, Rodolfo Aguilera, y el director de la Policía Nacional, Omar Pinzón.
Reacciones
A esta preocupación se unió el expresidente de la República, Ricardo Martinelli, al postear en su cuenta de Twitter que existe una creciente inseguridad que se apodera de Panamá.
Agregó que ante estos hechos, las autoridades ya no solo reaccionan a paso de tortuga, sino que las medidas que están tomando van en reversa a nivel de seguridad ciudadana.
El exmandatario lamentó el hecho de que, en menos de dos meses de gobierno, la inseguridad se nota en Panamá.
“Pero a diario hay una patrullera cuidando el Edificio Miramar. Más seguridad menos pinchazos”, escribió.
Resultados
Horas antes de la reunión entre los empresarios y los oficiales de la Policía, el director de la institución, Omar Pinzón, informó de la aprehensión de varias personas, entre hombres, mujeres y menores de edad, como presuntos integrantes de la banda dedicada al robo de 20 restaurantes en lo que va del año. “Tenemos aprehensiones, todos panameños, e identificadas a otras seis personas”, indicó.
Señaló que los robos se han dado en restaurantes de los corregimientos de San Francisco y Bella Vista, en el sector comercial y bancario de la ciudad capital, y que los mismos se han registrado desde febrero pasado, aunque aumentaron considerablemente en este mes de agosto cuando se han registrado 11.
Explicó que la mayoría de los integrantes de esta banda criminal fueron identificados a través de retratos hablados.
Pinzón precisó que ayer se realizaron reuniones con miembros de la Fiscalía Auxiliar del Ministerio Público para judicializar toda la información que se ha obtenido. Sus declaraciones se dieron en un conversatorio con periodistas.
Alarma silenciosa, propuesta de los empresarios contra los asaltos
El gremio empresarial que se dio cita en la Policía Nacional propuso la aplicación del sistema de alarma silenciosa para detener los robos de los que han sido objeto en las últimas semanas.
Jorge Loaiza, de la comisión de turismo de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), indicó que esta podría ser una buena alternativa para tener un contacto con la Policía y alertar en el momento en que se esté dando un robo.
Agregó que sería un sistema tecnológico instalado por la Policía en los comercios que lo deseen y con el solo toque de un botón en el cuartel policial más cercano se conocerá del robo, y podrá comunicarle a las unidades policiales que estén más cerca del lugar.
Rino Tamburelli aseguró que el costo de mantenimiento por la operación de este sistema lo podrían asumir los empresarios con el pago de entre 20 y 30 dólares mensuales.
Alvis Reyes, director nacional de Operaciones de la Policía Nacional, indicó que la medida del botón silencioso es factible de aplicarse en la institución.
Reyes indicó que en estos momentos la Policía cuenta con un sistema tecnológico de comunicación para atender alertas, el cual podría adaptar este nuevo sistema para los restaurantes y bares.
De acuerdo con Reyes, este sistema podría operar con la aplicación de una modalidad de vigilancia ciudadana, conocida como comerciantes vigilantes. Agregó que se estarán realizando los estudios para que en una semana se pueda empezar a operar el sistema de alarma silenciosa.
Esta propuesta se presentó en la reunión que comerciantes sostuvieron con autoridades de la Policía Nacional para frenar la ola de robos.
Inconformidad con las agencias de seguridad
Los empresarios dueños de bares y restaurantes no confían en el servicio de seguridad privada.
Por esta razón han pedido a la Policía Nacional el servicio de seguridad remunerada en horario de la noche.
La propuesta la presentó Rino Tamburrelli, quien indicó que sería la contratación de policías en sus días libres, al menos por cuatro horas al día.
De acuerdo con Tamburrelli, los costos por servicio de seguridad privada son muy elevados y los resultados no son suficientes.
Comentó Tamburelli que se gastan entre 2,000 y 2,500 dólares por mes, pero a cambio reciben un mal servicio de agentes de seguridad inexpertos que en sus puestos de trabajo se la pasan “chateando” con sus celulares.
Dijo que, en su caso, los asaltantes al primero que desarmaron fue al agente de seguridad para cometer el robo.