Los cineastas de Hollywood coincidirían en que la historia de Mireya Moscoso, viuda de Arnulfo Arias, es digna de ser recreada en la gran pantalla.
Nacida en Panamá en 1946, y de ascendencia campesina, la política no le permite el anonimato. Dejó la Presidencia, pero su nombre sigue en las primeras planas.
Pese a quienes creen lo contrario, su ascenso al poder fue lento, casi estratégico.
Todo empezó a los 17 años, cuando conoció a Arias. Desde entonces, fue su compañera inseparable en la campaña política, hasta que Arias se alzó con la victoria. Le siguió en su exilio a Estados Unidos, luego del golpe de de 1968.
Arias se lanzó como figura presidencial en 1984, cuando fue derrotado. La pareja volvió a Miami, pero él falleció en agosto de 1988.
La vida política de Moscoso dio un giro. El Partido Panameñista Auténtico fue secuestrado por la dictadura, pero Guillermo Endara fue apoyado por la Alianza Democrática de Oposición Civilista (ADOC).
El nombre de Mireya Moscoso cobró fuerza y en septiembre de 1991 fue electa presidenta del Partido Arnulfista.
Ocho años después, en su segundo intento, logró la Presidencia de la República, convirtiéndose en la primera mujer de la historia panameña en ocupar ese cargo.
Para Antonio Domínguez, el retiro de Moscoso sería "temporal" debido a su desgaste, en especial, físico, pero aclaró que ella decidirá cuándo reincorporarse. En ese momento, "estaremos todos nosotros".
Para el veterano arnulfista, la separación temporal conviene. Así se les da oportunidad a los nuevos líderes para que demuestren lo que traen.