Ricardo Martinelli, candidato presidencial de la Alianza por el Cambio, reiteró que no tiene una alianza politiquera para repartir puestos políticos.
Sin embargo, las primeras molestias del aspirante al Palacio de Las Garzas salieron ayer a flote cuando se le insistió en la figura que escogería en la fórmula presidencial.
Directivos del Partido Unión Patriótica, aliados desde el 27 de julio de 2008, sostienen que hay un "acuerdo de palabra" para que, de ese colectivo, salga el vicepresidente.
Martinelli afirmó que no aceptará presiones, pero cuando se le preguntó: ¿Está dispuesto a romper la alianza si un partido le pone el nombre de un candidato a vicepresidente? El empresario bajó la cara, caminó y en medio de la marcha, dijo: "Eso no está en la agenda...".
Minutos antes de esta respuesta conversó con José Raúl Mulino, presidente de los patrióticos y otros directivos como José Ricardo Fábrega, secretario general del partido, y todos reían.
Pero Martinelli fue claro sobre las aspiraciones de ese partido: "En la vida todo el mundo tiene derecho a aspirar".
En tanto, una fuente política informó que Mulino llegó molesto ayer en la tarde a la Junta Directiva de los patrióticos.
No obstante, este domingo se espera na fiesta política, ya que Unión Patriótica tiene una convención para ratificar la alianza con Martinelli, al igual que el Molirena. Martinelli espera ambos apoyos.