Vocación, sensibilidad, tenacidad, empatía, liderazgo, capacidad para trabajar en equipo, iniciativa, asertividad, amor por los niños, deseos de ayudarlos a que se superen y mucha sabiduría caracterizan a un grupo de 30 maestros multigrados de áreas rurales, de entre 28 y 48 años de edad, quienes tuvieron la oportunidad, la semana pasada, de interactuar, intercambiar experiencias, crecer personal y profesionalmente en el Seminario Honor al Maestro que dicta organiza anualmente la Fundación Rotaria de Panamá.
Esta ONG sabe que el maestro tiene una función clave en la sociedad, debe ser modelo, líder y tener poder de convocatoria.
Sí, la Fundación Rotaria de Panamá empodera a los maestros rurales y apuesta por ellos, conocedora de que trabajan con las uñas, con gran abnegación y entusiasmo, porque son agentes de cambio social. Centran sus acciones no sólo en favor de los niños cuya educación se les confía. También se ocupan de ayudar a mejorar las condiciones de vida de la familia, como núcleo básico social con el que mantienen estrechos lazos en la seguridad de que la educación es asunto de todos.
En diálogo con Panamá América varios de estos docentes dieron testimonio de cómo el Seminario los beneficia y compartieron algunas vivencias en sus comunidades, donde tienen un liderazgo y les toca cumplir múltiples funciones: consejeros, amigos, sanadores físicos y emocionales de los niños de los planteles donde ejercen la docencia, planificadores, guías espirituales, promotores de actividades para mejorar la calidad de vida de los moradores...)
Marcos Haynes es uno de los docentes que se dejó oír. Con gran mística labora hace siete (7) años en la escuela Kapandi (Panamá Este), área indígena. Tiene 28 años de edad.
Él no cambiaría la docencia por ninguna otra carrera y eso que su vida no es fácil cruzando ríos crecidos, arriesgando su vida, trabajando casi se diría de sol a sol en esta faena que nunca termina que es la del maestro rural, que tiene que trabajar, como decían nuestras abuelas, "con cascarita de huevo", echar mano de lo que el medio ofrece, para tratar de generar cambios, de ofrecer información útil, significativa para sus pupilos.
Marcos está muy agradecido con los Rotarios por la capacitación recibida.
"Me ha sido muy útil en mi vida profesional en muchos aspectos. He reforzado mucho las áreas de planeamiento y evaluación educativa. Además, me ha permitido también darme cuenta de la diferencia entre trabajar en un area indígena y trabajar con latinos. Toda la vida he trabajado en área indígena. El Seminario Honor al Maestro me sirvió bastante para ver este contraste", expresó.
Añade que de igual forma, le ha sido de gran provecho en el reforzamiento de las relaciones interpersonales.
Asimismo, considera que esta iniciativa de la Fundación Rotaria "me dio la oportunidad también de madurar como profesional y como persona, de crecer profesionalmente con los conocimientos que he adquirido, que son muchos. Mi escuela fue una de las afectadas por la inundación del pasado 8 de diciembre en Chepo y le puedo decir que prácticamente el funcionamiento del año lectivo en esa comunidad dependerá de mi labor y del acompañamiento que me den los padres de familia para levantar ranchos y dictar en ellos las clases, como hubo que hacerlo el año pasado. y volveríamos a trabajar así".
De hecho, Marcos no le huye al trabajo, ni busca excusas para fallarle a los estudiantes que confían en que él, así que "llueva, truene o relampaguee", dirá presente tan pronto empiece el año lectivo.
Es que no le es ajeno laborar en escuelas con piso de tierra, techo de paja y paredes de madera, en área inaccesible, donde la culebra y otros animales rastreros y alimañas suelen convidarse a sí mismos.
Luego de conocer cómo piensa Marcos, veamos qué dijo Leibis Gómez oriunda de Los Santos, Macaracas, quien hace 4 años trabaja en Veraguas (Soná), en la Escuela de Majaguillal. Ella también se benefició con las conferencias y dinámicas que se dictaron en el Hotel Roma la semana pasada durante el Seminario Honor al Maestro.
Opina que "este Seminario ha sido excelente. Ha sido el mejor seminario que he tomado, pues me ha servido para superarme a nivel personal para tener mejor actitud en nuestras vidas y a nivel del trabajo, para compartir con compañeros nuevos y darnos cuenta de lo importantes que somos en la comunidad donde trabajamos y saber que como maestros somos un pilar fundamental en la sociedad, a pesar de que a veces somos tan criticados y que muchas veces los medios de comunicación no resaltan la labor que hacemos, que abandonamos nuestras familias por meses y no regresamos a casa aunque estemos tristes extrañando a nuestros hijos y seres queridos. Nosotros lo hacemos así no porque no nos importe nuestra familia, sí nos importa, sí la queremos. Lo hacemos, porque nos gusta nuestro trabajo, porque sabemos que nuestro trabajo es necesario, importante y que trabajar con niños es una gran responsabilidad y reconforta, porque ayudamos a que se formen".
Insta a la Fundación a que continúe con esta labor de brindarles a los maestros rurales la oportunidad de capacitarse y de conocer ideas y herramientas de colegas para apropiarse de ellas y usarlas en sus aulas.
También Panamá América tuvo la oportunidad de dialogar con Teófila Bejarano (Veraguas, Escuela de Piedra Amarilla) quien ha sido docente durante 17 años. Disfruta con las altas y bajas de una profesión que está llena de retos y aprendizajes, porque los niños también enseñan a diario lecciones que sorprenderían a cualquiera abierto a aceptarlas.
Es la primera vez que participa en el Seminario Honor al Maestro. Le pareció excelente.
"En relación a mi persona", dice, "el Seminario me ha ayudado mucho porque aquí rompimos el hielo con nuestros compañeros. De igual forma, aprendimos mucho y podré compartir todos mis conocimientos adquiridos en este Seminario y llevarlos hacia los estudiantes y a la comunidad en general. Además, aprovecho para decirle a la Ministra de Educación, que estos maestros de las áreas de difícil acceso necesitan estímulos, que nos tomen en cuenta para dictarnos un seminario de educación inclusiva, porque es la parte donde nosotros debemos estar más preparados y también agradecerle a Gretta de Murillo porque nos ha atendido y ha sido una excelente colaboradora".
Por su parte, Gladis Rodríguez, la cual labora en la Escuela El Mamey (Darién) hace ocho años expresó que el seminario ha sido una gran experiencia "donde he obtenido conocimientos muy significativos que van a mejorar de gran manera mi vida profesional y también como persona, la parte humana. Me será útil para mejorar el sistema de enseñanza-aprendizaje con mis estudiantes. Además, podrá aplicar lo aprendido en beneficio de la comunidad, la sociedad, nuestro entorno. Ha sido de gran bendición para mí y para los docentes que me acompañan. Mi eterno agradecimiento por esta linda experiencia y los exhorto a que continúen ofreciendo oportunidades a otros docentes para que asistan a este seminario y que nos han atendido como reyes. Aquí hemos sido muy bien atendidos por un equipo excelente de docentes, de expositores".
La única sugerencia que les haría Gladis a los rotarios es que a la exposición (tema) de inclusión le asignasen en el cronograma un poquito más de tiempo, "porque nosotros como profesionales no estamos capacitados para recibir en el aula a estudiantes con discapacidades muy profundas y necesitamos ser más orientados en la materia".
Lo que es más, considera que este aspecto (inclusión) deberían ponerlo permanente en los programas de este Seminario que se dicta todos los años.
Finalmente, Kenia Álvarez, de Chiriquí, quien ejerce la docencia hace 8 años en la escuela multigrado El Banco, de Palmira, manifestó que esta capacitación impacta su vida de tal manera que puede transmitir los conocimientos adquiridos a sus estudiantes, a los padres de familia y hasta a sus vecinos, puesto que los temas que se tratado "nos motivan a 'dar de sí antes de pensar en sí', como dice el lema de los Rotarios y ha sido una experiencia inolvidable. También es reconfortante que la Fundación Rotaria nos haga sentir que en realidad somos unos héroes en cada uno de los lugares y sobre todo en el lugar de trabajo, aunque como maestros recibamos muchas críticas en forma general, sin pensar en que hay unos como yo que marcamos la diferencia en nuestros centros educativos".