Un aire de patriotismo fue lo vivido durante este fin de semana, cuando miles de personas se volcaron a las calles a disfrutar de los desfiles.
Al son de las trompetas, liras y tambores, las delegaciones estudiantiles desfilaron, dejando todo su fervor patriótico este 3 y 4 de noviembre.
Pero no podía faltar la buena sazón que le da el panameño con su iniciativa para resaltar su amor patriótico.
Desde perros vestidos con el emblema tricolor hasta caras pintadas fueron las notas características que robaban la atención de los espectadores.
Este año los niños acapararon la atención y es que a pesar de su corta edad, rindieron honor a la patria.
Los presentes disfrutaron de comidas típicas y las famosas manzanas acarameladas.
Empolleradas, diablicos sucios y batuteras marcharon y se robaron el aplauso del público.