La ministra de Gobierno, Mariela Sagel, negó que haya ordenado una "cruzada de despidos" contra los colaboradores del extitular Raúl Montenegro, pero aceptó que hizo cambios en algunas direcciones, porque necesita rodearse de "gente de su confianza".
Paralelamente, indicó que no se tienen sospechas de que el exdirector de Migración Germán Gil Sánchez haya cometido actos ilícitos y sostuvo que el áudito que se ordenó en esa entidad es lo que se acostumbra cuando un funcionario se retira del cargo.
Según Sagel, a Ramón Ashby, un excolaborador muy cercano de Raúl Montenegro, no se le destituyó sino que simplemente se le terminó su contrato en noviembre.
Indicó que ni siquiera conocía a Ashby, y que no le renovó el contrato porque para puestos directivos en el ministerio necesita gente de su entera confianza.
Indicó la titular, que muchos funcionarios del Ministerio de Gobierno se han acogido a vacaciones y han decidido no regresar, debido a que tienen aspiraciones políticas de cara a las elecciones de mayo de 1999.
Dijo que "no hay sospechas" sobre posibles malos manejos por parte de Germán Gil Sánchez, pero advirtió que será mediante el áudito que se determinará si en realidad hubo irregularidades.