La cantidad de niños quemados por fuegos pirotécnicos durante Navidad se ha duplicado este año. Hasta ayer permanecían recluidos en el Hospital del Niño, 10 infantes con quemaduras producto del uso de bombitas, silvadores, y estrellitas; mientras que en diciembre de 2006 tan sólo se reportaron cinco casos.
Marvis Corró, jefa de la Unidad de Quemados del Hospital de Niño, explicó que lo más alarmante es que dicha sala ha sobrepasado su capacidad. De 13 niños que pueden atenderse en la unidad, actualmente hay 20.
En su mayoría se trata de niños menores de 15 años a los que les han caído explosivos en la cara, las manos e incluso algunos han sido quemados por "las inofensivas" estrellitas.
A criterio de Corró, el aumento de los casos se debe al descuido de los padres, quienes no están pendientes de que menores jueguen con bombitas.