El director de la Autoridad Marítima Nacional, Jerry Salazar dijo ayer estar de acuerdo con que el servicio de guardacostas de los Estados Unidos, realice abordajes en aguas internacionales a embarcaciones sospechosas de transportar drogas.
Salazar aseguró que es necesario establecer esfuerzos conjuntos para luchar contra el tráfico internacional de drogas, y que esta sería una medida prudente para disuadir a los narcotraficantes del uso de barcos.
Dijo que las naves deben ser abordadas cuando existan sospechas fundadas sobre embarque de drogas, y existan las autorizaciones correspondientes del país que tenga abanderado a la nave, en esa situación.
El funcionario también señaló que no existe un control en cuanto al abanderamiento de barcos en Panamá para determinar si alguno de ellos tiene antecedentes de haber estado involucrado en tráfico de drogas.
A su juicio es necesario establecer mecanismos de revisión más estrictos al momento de abanderar alguna embarcación para evitar que la bandera de conveniencia sea utilizada para encubrir algún tipo de actividad ilícita.
En tanto el fiscal de drogas, Rosendo Miranda reveló que de 1997 al presente año, sí se ha mostrado un incremento en el tráfico de heroína en el territorio nacional, pero que no se puede decir que Panamá se haya convertido un corredor para el tráfico de esa droga, como han sugerido algunas autoridades norteamericanas.
Planteó que los últimos dos años se han desmantelado células importantes dedicadas al trasiego de heroína y que el aumento de este tipo de decomisos ha alertado a las autoridades, que han redoblado la vigilancia en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, por donde entra la mayor parte de las "mulas" encargadas de llevar esta droga.
En tanto Miranda alegó que el trasiego de cocaína ha disminuido en los últimos meses, debido a uso de otras rutas por los grandes decomisos efectuados en los últimos dos años.