Nación

Sale de peligro estudiante de aviación


La estudiante de aviación Irina Lorena Castillo, de 27 años de edad, cuya avioneta se estrelló en una de las pistas del Aeropuerto de Tocumen el pasado 5 de septiembre, salió del peligro inmediato, tras controlársele las altas fiebres que aún mantenía y luego de dos intervenciones quirúrgicas hechas por el neurocirujano Francisco Sánchez Cárdenas.
Según el propio Sánchez Cárdenas, la joven sigue mejorando satisfactoriamente al empezar a obedecer órdenes y responder a los llamados de los galenos, luego de las dos operaciones que se le efectuaron por los golpes que recibió en la cabeza.
Sin embargo, sostuvo que tendrán que efectuarle otras operaciones en tres de sus extremidades, su brazo izquierdo y las dos piernas, además deberá ser remitida a un cirujano plástico.
La aeronave, que despegó del aeropuerto Marcos A. Gelabert, en Albrook, se estrelló cuando Irina Lorena Castillo realizaba prácticas de despegue y aterrizaje en la pista.
Esta era la tercera vez que Irina Lorena Castillo, estudiante de la escuela de aviación Albrook Flight School, volaba sola y sin la compañía del instructor, pues había sobrepasado las horas de vuelos establecidas en el programa para realizar estas prácticas.
Según expertos de la Aeronáutica Civil, el accidente se produjo cuando la nave perdió velocidad en el preciso momento en que se realizaba la maniobra de aterrizaje.
Castillo, quien cumplía un plan de vuelo desde el Aeropuerto de Albrook hacia Tocumen y retorno, era supervisada por su instructor desde otra aeronave.
Agrega el informe de Duke Hernández que lo anterior no quiere decir que estamos al borde de un colapso, pues hasta ahora sólo las calles, avenidas y sitios aledaños a estas calles y avenidas evidencian concentraciones por arriba de los límites permitidos.
Sostiene que "el aire en las zonas urbanas alejadas de un intenso tráfico vehicular gozan de un aire con poca concentración de contaminantes y con niveles por debajo de los límites considerados como máximos, pero si hacemos un promedio de todas las estaciones de monitoreo podremos apreciar que las concentraciones están por encima de los límites permitidos, y todos sin excepción estamos expuestos a respirar estos contaminantes".

En Panamá la legislación para la protección del medio ambiente y calidad del aire faculta a varias entidades: el Ministerio de Salud, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
El problema del aire que respiramos tiene una estrecha relación con nuestra salud y, en consecuencia, debe ser considerado como un problema de salud pública y seguridad ciudadana. El aire contaminado que respiramos produce irritación en los ojos, mareos, náuseas, fatiga, dolores musculares, alteraciones en el sistema nervioso.
Según explica Lourdes Trujillo, jefa de la Sección de Ambiente de Trabajo del Ministerio de Salud, el incremento en las enfermedades respiratorias se debe -en gran parte- a un creciente desmejoramiento en la calidad de aire que se respira en la ciudad de Panamá, generado por contaminantes atmosféricos tales como óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, plomo y partículas suspendidas.
Reconoció Trujillo que hay discrepancias entre el Ministerio de Salud y la ANAM en cuanto a la interpretación del capítulo IV del Código Sanitario que identifica medidas públicas para suprimir molestias públicas por ruidos, humo, gases tóxicos y otros.
La sección de Desechos Peligrosos del Ministerio de Salud elabora normas de calidad ambiental. La discrepancia entre ANAM y Salud no tiene justificación porque la competencia legal de ANAM se relaciona con el ambiente, en cambio al Ministerio de Salud le corresponde sancionar las quejas relacionadas con la salud pública.
Recordó Trujillo que desde 1998 en Panamá se empezó a aplicar la Ley 36 que restringe el ingreso de vehículos nuevos que no posean convertidor catalítico en sus motores.

Según la ingeniera Beatriz Ho, encargada del programa de Monitoreo y Control Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), desde hace varios años trabajan con el Ministerio de Salud sobre el control de emisiones a través de una Comisión Permanente.
Se trata de promover una reglamentación y se llevan a cabo jornadas midiendo las emisiones de los vehículos.
En materia de áreas más contaminadas de la ciudad capital, el informe de las Estaciones de Monitoreo del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá indica que San Miguelito representa la más alta densidad de tráfico del país con más de 100,000 unidades por día. En el distrito hay un centro del transporte colectivo para rutas secundarias y es considerado como punto de alta contaminación.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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