El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) excluyó ayer a Panamá de la "lista negra" de países que no cooperan con las acciones contra el blanqueo de capitales, lo que fue calificado por la presidenta Mireya Moscoso como un reconocimiento a los esfuerzos que ha hecho Panamá para combatir este flagelo.
El organismo excluyó a Panamá, Bahamas, las Islas Caimán y Liechtenstein, pero con la advertencia de seguir vigilando su comportamiento.
Sin embargo, incluyó en la "lista negra" a Guatemala, Egipto, Hungría, Indonesia, Myanmar (Birmania) y Nigeria, porque supuestamente no cooperan en la lucha contra el blanqueo de capitales, y también lanzó una amenaza contra Rusia, Filipinas y Nauru.
Moscoso dijo que la exclusión de Panamá de la "lista negra" significa que no se nos puede tildar más de nación colaboradora del blanqueo de capitales, que desaparecen los impedimentos a empresas extranjeras para hacer negocios en Panamá y que el país regresa a sistemas de cooperación y asistencia internacional de los que estaba excluido.
"Me enorgullece que las naciones que conforman el GAFI, hayan finalmente reconocido el enorme esfuerzo que hemos hecho los panameños en los últimos diez años, pero particularmente a partir del año 2000, adecuando nuestra legislación con normas que fortalecen la estructura jurídica y administrativa de nuestro sistema financiero alejándolo del delito internacional en todas sus manifestaciones", acotó.
La gobernante Mireya Moscoso reconoció el trabajo realizado por la Superintendencia de Bancos, la Asociación Bancaria Nacional, Asociación Panameña de Bancos, abogados, que actuaron en razón de la convocatoria gremial a nivel particular, a la Unidad de Análisis Financiero, la Cancillería, Procuraduría de la Nación y Asamblea Legislativa, porque cada uno tiene su cuota en el logro de este objetivo.
Advirtió que el Estado no bajará la guardia frente a este delito organizado, sino que continuará su fiel control de las operaciones y persecución de las actividades que se realicen dentro del sistema.
Por su parte, la superintendente de bancos, Delia Cárdenas, se mostró "muy satisfecha" por la medida, porque de lo contrario las sanciones contra Panamá hubiesen sido graves.
"Los capitales hubiesen salido de nuestro país y los bancos de licencia internacional también, porque no habrían podido efectuar ninguna transacción en el exterior por estar en lista negra", apuntó.
Cárdenas señaló que a raíz de la noticia vendrán inversiones que estaban a la espera de la decisión del GAFI y algunos bancos nuevos se instalarán en el país.
"Créanme ningún inversionista iba a venir a invertir sus recursos ante una amenaza muy seria de que una vez que estuviesen aquí sus transacciones serían nulas", agregó.
Precisó que parte de la situación que vive el país era producto de esta sanción y de la crisis que rodea la región, que afecta al Centro Bancario y la Zona Libre.
"Se trataba del grupo de países industrializados más potentes que le iban a ordenar a sus nacionales y bancos que no hicieran negocios con Panamá", advirtió Cárdenas.
Según la economista, muchos inversionistas se abstuvieron o se fueron a otros sitios porque "estabamos en el ojo de la tormenta" y ahora tendrán la confianza de que pueden lograr sus objetivos financieros en el país.
Aunque aclaró que por la "lista negra" ninguna entidad bancaria se ha retirado del país.
En tanto, la directora ejecutiva de la Unidad de Análisis Financiero, Dalys Terán, señaló que Panamá ha firmado memorándum de entendimiento para combatir el lavado con Estados Unidos, España, Inglaterra, Bélgica, Francia, Colombia, El Salvador y se recibirán otros seis más.
Sobre la posibilidad de que el país se mantenga en la lista de paraísos fiscales, el embajador de Panamá en Washington, Guillermo Ford, manifestó su agrado porque EU planteó que no habría imposición para que Panamá reforme su sistema tributario.
"Los EU ha dicho que no modificará su sistema tributario y Panamá tampoco lo tiene que hacer, porque es una potestad soberana de cada país", recalcó.
Mientras que el canciller José Miguel Alemán expresó su reconocimiento a los gobiernos de países amigos que fueron receptivos y valoraron positivamente los esfuerzos adelantados por Panamá para salir de la lista de países no cooperadores del GAFI.
"El Gobierno reitera sus compromisos en la lucha contra la erradicación de los delitos relacionados al tráfico internacional de drogas y sus delitos conexos, particularmente evitando el mal uso de los servicios internacionales que nuestro país brinda", dijo.
No obstante, expresó su preocupación por la discriminación de inversiones que mantiene México, Venezuela, Argentina, Perú y Brasil contra Panamá.
"Existe un bloqueo de inversiones y ya estamos haciendo esfuerzos a nivel diplomático con el gobierno mexicano, peruano y ahora cuando la presidenta viaje a Brasil, para ver cómo se elimina esta medida", detalló.
Explicó que con este bloqueo las inversiones que llegan aquí procedentes de estos países tendrán que pagar recargos o intereses superiores a otros lugares.
De igual forma, el presidente de la Asociación Bancaria de Panamá, Luis Navarro, indicó que las principales fallas radicaban en la limitación de delitos de lavado de dinero a fondos provenientes de narcotráfico y a la dependencia funcional de la Unidad de Análisis Financiero y su imposibilidad de intercambiar información con sus organismos homólogos, sin embargo, fueron corregidos con las nuevas legislaciones.
Señaló que la decisión anunciada por el GAFI corrige una situación injusta para Panamá y sus instituciones, especialmente las involucradas en la exportación de servicios financieros y no financieros y de comercio exterior.
"El Sistema Bancario panameño tomó sus medidas internas hace mucho tiempo para prevenir el lavado de dinero y cuyos bancos han adoptado, medidas cada vez más rígidas para ese propósito", puntualizó.
Navarro dijo que hay un compromiso completo de los sectores privado y público para mantener el estándar del país en su punto más alto.
A juicio del banquero, Panamá tiene medidas muy rígidas que a veces afectan al propio sistema y el nivel de diligencia en la apertura de una cuenta es mucho mayor que los aplicados en otras naciones.
"Evidentemente a final del día uno rechaza negocios que eran malos para el país, pero en el proceso terminas rechazando también negocios que eran buenos", argumentó.
De acuerdo con Navarro, a pesar de que Panamá estuvo incluido en esta "lista negra" las estadísticas del sistema bancario denotan un nivel de estabilidad en los préstamos y depósitos, y la confianza del cliente se mantuvo.