El “pique” de las tonadas carnestolendas del interior del país se trasladó a la capital, pero no fue entre seguidores de las reinas, sino entre el ministro de Turismo, Salomón Shamah, y el organizador del Carnaval, Carlos Arias.
En una acalorada discusión en el programa Semana, de TVN-2, el Ministro le recordó a Arias que "el Carnaval no es tuyo, sino del pueblo".
Las diferencias entre ambos surgieron cuando Arias, un poco molesto, expresó que “él invirtió en el Carnaval y todavía lo está pagando y por lo menos, deberían respetar eso”.
Aseguró que ha tenido que correr con todos los gastos de la fiesta, por lo que no es justo que a las personas las saquen de los culecos a las dos de la tarde con gas pimienta.
Explicó que ha tratado de mediar para que le den más tiempo a la gente y a quienes venden alimentos, pero le informan que "no tiene autoridad y que la orden de desalojo viene de la Autoridad de Turismo".
Recordó que la Junta del Carnaval no ha recibido ningún centavo de los B/ 200 mil asignados por el Gobierno ni de los B/ 80 mil otorgados por la empresa cervecera.
Arias también cuestionó el hecho de los kioscos de venta de comida tengan que cerrar a las 12 media noche, lo que representa pérdidas, por lo que el jefe de la ATP autorizó extenderlos hasta las 2 de la mañana.
Por su parte, el ministro Shamah exhortó a Arias a disfrutar el Carnaval y aclaró que se trata de una actividad con gastos significativos, al tomar en cuenta la logística de los distintos estamentos del Estado que se despliegan para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
"Nosotros te hemos dado a ti lo que has pedido dentro de nuestras posibilidades y, si se estableció que a las dos terminaban los culecos, se debe respetar", planteó el funcionario.
Reconoció la labor realizada por Arias, pero indicó que las diferencias son normales y deben ser superadas.
Incidente en culecos. Carlos Arias, organizador del evento; y su vocero de prensa, Félix Tijerino, fueron retenidos y conducidos al centro de operaciones de la Policía Nacional, ubicado en el edificio Avesa, en la Vía España.
El incidente se produjo cuando el corregidor de Calidonia, Luis Antonio Morales, llegó a un toldo en la Vía Brasil, supuestamente, propiedad de Arias y detectó a 15 menores de edad libando.
Morales dio orden de suspender el baile, lo que ocasionó la molestia de los presentes, que argumentaban que habían pagado un balboa y si los iban a sacar del lugar debían devolverle su dinero.
Ante esta situación, tuvo que intervenir el Ministro de Turismo, quien señaló que es un crimen venderle licor para el consumo a menores de edad.
Ante esto, Arias aseguró que las autoridades están “abusando” y “boicoteando” la organización del Carnaval.