El regreso paulatino del agua en varios sectores de la capital frustró ayer a los consumidores, al conocer que mientras se mantengan los niveles de turbiedad en el lago Alajuela -62UNT - no es apta para el consumo humano.
El ministro de Salud, Franklin Vergara, pidió a la población que no consuma el agua de los grifos si antes no es colada y hervida, aunque, según dijo, las pruebas del Ministerio de Salud no reportaron presencia bacteriológica.

Mientras que el director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Abdiel Cano, anunció la sectorización como alternativa para enfrentar la crisis de agua, que se inició con la suspensión del servicio el sábado por los trabajos de interconexión de la línea de 54 pulgadas y que se prolongó por la turbiedad del lago Alajuela.
Hasta ayer, los sectores más altos de San Miguelito, Betania, Villa de las Fuentes, El Dorado, Brisas del Golf, La Alameda y Hato Pintado, entre otros, cumplieron 60 horas sin el suministro de agua.
Cano responsabilizó a los trabajos de interconexión como uno de los causantes del problema.
“La parada forzosa que tuvimos el sábado y que coincidió con las intensas lluvias, fue lo que provocó que no volviéramos a encontrar la fórmula exacta para estabilizar la turbiedad”, destacó.
Espera que con la sectorización del servicio se logre acumular agua en los tanques de reserva de Tinajitas, que bombea agua a las partes más altas de la ciudad.
Agregó que el alto consumo impide que las tuberías se llenen, lo que, sumado a la baja producción de la planta -65%- impide que el servicio se normalice. Sin embargo, enfatizó que aunque no es apta para el consumo, trabajan en la producción y conciliación de las fórmulas químicas para estabilizar la turbiedad del agua cruda.
Cuestionamientos.
El presidente encargado de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Irvin Halman, criticó la labor de las autoridades encargadas de atender el tema que, ante eventos como estos, dejan al descubierto que hace falta los planes de contingencia para atender crisis como la actual.
Pidió a las autoridades manejar el tema como una “política de Estado y que se hagan las inversiones necesarias para solucionar el problema con una amplia inversión”.
Reconoció que aunque no existen números exactos de las pérdidas, los servicios de lavanderías, hoteles y restaurantes son los más afectados por la escasez de agua.
Al cumplirse un año de la crisis ocurrida en el 2010 por más de 50 días, los usuarios temen que una situación similar vuelva a ocurrir.
Hasta ayer el IDAAN solo disponía de 30 carros cisterna para abastecer a las partes más altas donde aún el servicio no se había restablecido. El presidente de la República, Ricardo Martinelli, evitó dar declaraciones sobre la crisis que se avecina si el IDAAN no logra estabilizar la turbiedad.