El Ministerio de Salud está tomando las previsiones del caso para evitar que luego de las inundaciones del pasado viernes se desate alguna epidemia, manifestó Francisco Sucre hijo, director de la Región Metropolitana de Salud.
Mientras que ayer fue encontrada la víctima número 11 de estas inundaciones. Se trata de una niña de tres años que residía en Felipillo.
Sucre explicó que después de una inundación como la registrada, la población está expuesta a una serie de enfermedades, entre las que figuran, diarrea, dermatitis, gastroenteritis, micosis y hepatitis.
Reconoció que a pesar de las previsiones adoptadas se puede desatar una epidemia, principalmente si la comunidad no sigue las directrices que se le brindan y si no limpian debidamente las viviendas y su entorno.
"Nos hemos dado a la tarea de distribuir desinfectantes para asear las viviendas, agua potable y le estamos brindado a la comunidad una serie de instrucciones para que las personas no estén expuestas", declaró.
Indicó que hasta el momento sólo se han reportado casos comunes de enfermedad. Reveló que los centros de salud de las áreas más afectadas que son Juan Díaz, Pedregal, Felipillo, 24 de Diciembre y Tocumen, laboran las 24 horas.
La directora general de Educación, Vielka de Ríos, señaló que seis planteles permanecerán cerrados, porque están sirviendo de albergues a los damnificados y otros debido a que se inundaron.
Informó que las escuelas que no laborarán hasta nueva orden son Francisco de Miranda, Ricardo J. Alfaro, Unión Centroamericana, Luis Herazo, Sector Sur y Primer Ciclo de Tocumen.
Ríos hizo un llamado al personal de estas escuelas para que colabore con la limpieza y con el censo de las personas allí albergadas.
En la mañana de ayer el presidente de la República, Martín Torrijos, llevó a cabo un recorrido por la comunidad de Villa Venus, para observar los daños ocasionados por la crecida del río Juan Díaz en esa zona.
Torrijos, acompañado por parte de su equipo de trabajo, conversó con los afectados, a los que entregó colchones y bolsas de alimentos.
El presidente entró a varias viviendas para observar la magnitud de los daños, en momentos en que la mayoría de los afectados aprovechaba el sol matutino para secar ropa, sillones y demás pertenencias.
El mandatario Martín Torrijos reconoció y agradeció la actitud de los panameños, quienes de manera incondicional están donando lo que pueden, así como la labor de los voluntarios que colaboran en distintos puntos.
Con relación a la falta de presupuesto para afrontar esta catástrofe, dijo que esto no agrava la realidad económica de Panamá. Torrijos no respondió si cuentan con solvencia económica para afrontar esta situación.
Por otro lado, el presidente del Club 20-30, Jorge Ortega, reveló que hasta la tarde de ayer, en la cuenta 04-04999-9, del Banco Nacional se habían recaudado cerca de 12,500 balboas en concepto de aporte para suplir las necesidades de los afectados.
Ortega explicó que manejan esta cuenta a solicitud del ministro de la Presidencia, Ubaldino Real.
Por otra parte, del Despacho de la Primera Dama, Vivian de Torrijos, se informó que sólo recibirían aportes hasta la 1:00 de la madrugada de hoy, pues ya se cuenta con suficientes donaciones, que desde ayer está siendo trasladada vía aérea, hasta los lugares y comunidades afectadas.
Salud teme epidemia
Seis planteles educativos seguirán cerrados.