Pero, ¿cuántos pasamos por el Casco Antiguo indiferentes a todo este legado que reflejan un gran valor histórico y cultural que permanecen vigentes desde la época colonial?
Ante esta interrogante sólo usted conoce la respuesta que como panameños nos ha tocado asumir.
El 21 de enero de 1673 se fundó la Nueva Ciudad de Panamá en el barrio de San Felipe, luego de la destrucción de Panamá La Vieja por el ataque del pirata Henry Morgan, hecho ocurrido en el año 1671.
Desde ese entonces cada estructura del Casco Antiguo guarda paso de la evolución de nuestro país. La independencia de España, la unión y separación de Colombia y sus edificios arquitectónicos, muestran la presencia española, francesa y estadounidense de inicios de la República.
A través de los años, las infraestructuras han sobrevivido a la naturaleza, a los grandes incendios registrados en el área y como si fuera poco a la inclemencia del hombre, sin embargo actualmente el lugar se encuentra nuevamente amenazado por la irresponsabilidad de los ciudadanos.
Debido a ello, San Felipe presenta un nuevo reto para los panameños, que consiste en conservar la historia y que sea centro potencial del desarrollo turístico, comercial y cultural del país.
En este sentido, Ariel Espino, director ejecutivo de la Oficina del Casco Antiguo, anunció las nuevas disposiciones de regular en peso y dimensiones la circulación de vehículos por el viejo barrio.
La normativa estipulada por la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico, el Instituto Nacional de Cultura (INAC) y la Oficina del Casco Antiguo, informa a las agencias de turismo, a las compañías comerciales de carga y descarga de mercancía que se prohíbe terminantemente el transporte de más de 7 toneladas y con dimensiones superiores a los 7 metros de largo, 2 metros de ancho y 2.75 metros de alto dentro del Casco Antiguo.
El Casco Antiguo es un atractivo potencial del desarrollo turístico, comercial y cultural del país, por lo que debe ser conservado y protegido.
Para que el barrio de San Felipe sea más atractiva a la inversión privada requiere de infraestructuras y servicios urbanos de calidad.