A un costado del santo yacía sentada. Su rostro mostraba la gran cantidad de años que ha vivido y sus ojos no paraban de mirar hacia la imagen religiosa.
Tanta es su devoción que con 85 años y poca facilidad para moverse, ríe mientras cuenta que tuvo que acudir con pampers a la iglesia, ya que tiene problemas con sus vías urinarias.
Esa es la razón por la que Rosa Jaramillo visita el templo, para rogar que su estado de salud mejore.
Vestida de verde y con imágenes religiosas adheridas al pecho, la señora confesó que tiene una estrecha amistad con el santo desde hace 45 años, y nunca le ha fallado.
Ella sólo está a la espera de la procesión, y seguir de cerca al tumulto de gente. Práctica que viene realizando desde hace décadas.
Ramón no conoce a Rosa, pero cargaba en su cabeza un escultura religiosa idéntica a la que la mujer veneraba.
El hombre estaba exhausto, debido a que tenía tres horas de estar caminando.
Partió de Villa Zaíta en Las Cumbres a las 12:00 m.d., y esperaba llegar a su destino antes de que comenzara la procesión, que arrancaba a las 4:00 p.m.
El señor Cardoze, con vestidura blanca, desde hace 30 años camina para pagar una manda que consiste en llevar desde su casa un santo en la cabeza, que pesa casi 10 libras.
Como le parece poco andar dando pasos por tres horas, lo hace descalzo, ya que de esa manera demuestra que sí hay sacrificio de su parte y devoción.
Al parecer, tanto Rosa como Ramón nunca se encontrarán porque estarán aglutinados entre más de siete mil fieles.
No obstante, tienen algo en común: el santo que para ellos es más que un amigo y que desde años veneran, San Judas Tadeo.
Así como Rosa y Ramón, miles de panameños acudieron ayer a las festividades de San Judas Tadeo, para recibir bendiciones.
El apóstol de los casos difíciles, como se le conoce a San Judas Tadeo, este año tuvo un mensaje especial para la población panameña.
Ante la violencia, la pobreza y las injusticias pide a la población que recupere los valores, ya que en la actualidad el país atraviesa una crisis en esta materia.
Sólo con valores desaparecerán los problemas antes mencionados.
El venerado apóstol utilizó a Denia Ábrego, coordinadora de las fiestas de San Judas Tadeo, para propagar este mensaje a los panameños en tiempos difíciles. A las declaraciones de Ábrego se unieron las del párroco de la iglesia San Judas Tadeo, Antonio Zufia, quien resaltó la importancia de promover la oración, especialmente en momentos en que los problemas sociales se incrementan.