A pesar de los dragados en ríos y quebradas realizados antes de la estación lluviosa en la capital por autoridades municipales y de Obras Públicas, la presencia de todo tipo de desechos en sus márgenes continúan propiciando inundaciones.
La fuerte lluvia ocurrida la noche del pasado lunes en Panamá y San Miguelito, alcanzó los 38.6 milímetros, según un informe de Meteorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA).
La precipitación afectó a 206 familias en ambos distritos, indicaron las autoridades de socorro.
El Gobierno Nacional procedió a enviar ayuda humanitaria a los damnificados por las crecidas en Chilibre, Las Cumbres, Alcalde Díaz y Juan Díaz.
Catres, frazadas, alimentos y artículos de limpieza, fueron distribuidos a los afectados.
No obstante, Panamá América recorrió ayer el Sector 2 de La Primavera, en el corregimiento de Las Cumbres, donde sus moradores aseguraron no haber recibido ayuda alguna hasta el momento.
Nilka Hernández, al tiempo que pidió una respuesta gubernamental a sus necesidades, consideró que las inundaciones se debieron a las excavaciones que se vienen realizando en el área para el saneamiento de la bahía.
Al respecto, Maximiliano De Icaza, coordinador del Saneamiento de la Bahía, aseguró que esta tragedia fue producto "de las fuertes lluvias provocadas por la naturaleza".
Según ETESA, para los próximos días, "no se indican altas probabilidades" que se vuelvan a producir torrenciales aguaceros en los sitios afectados el pasado lunes.