Después de tres años de discusiones en la Asamblea Legislativa, el Organo Ejecutivo promulgó ayer en la Gaceta Oficial la Ley de Medicamentos y otros Productos para la Salud Humana.
La legisladora Balbina Herrera, propulsora de la iniciativa, destacó que se mantuvo el artículo transitorio que fija el "precio tope de referencia" para estos productos, el cual será el promedio que imperaba en el mercado local al 1 de octubre de 1999 y estará vigente por dos años.
Indicó que una vez concluidos los dos años de vigencia del precio tope en casos "excepcionales" en los cuales los precios del mercado nacional no guarden relación con los internacionales, el Ejecutivo podrá fijar hasta por seis meses, topes prorrogables, a fin de preservar el interés del consumidor.
Promulgada esta ley, el Ejecutivo tendrá un plazo hasta abril para hacer los cálculos correspondientes y establecer los precios que regirán estos productos en el mercado local hasta el año 2003.
Esta norma que lleva la firma de la presidenta Mireya Moscoso y del ministro de Salud, José Terán, se identificará como la Ley 1 del 10 de enero de 2001.
La ley de los medicamentos fue aprobada originalmente el 6 de noviembre pasado y posteriormente vetada por la presidenta de la República el 21 de diciembre pasado.
Moscoso vetó el proyecto de ley porque violaba las normas establecidas en la Constitución Nacional, básicamente el control que debe desarrollar la Contraloría general de la República y otras sobre la contratación directa.
Ante tales consideraciones, el proyecto de ley fue devuelto a la Asamblea Legislativa que le dio los tres debates correspondientes, después de hacer las correcciones respectivas.
La legisladora Herrera explicó que durante este periodo de dos años, corresponderá al Gobierno fortalecer las farmacias comunitarias y estatales, para garantizar que el ciudadano común pueda conseguir sus medicamentos en estos centros públicos, sin necesidad de tener que recurrir a las farmacias privadas.
Tal situación, a juicio de la legisladora Herrera, obligaría a las farmacias privadas a ofrecer precios competitivos.