Ángel Augusto Samudio, un productor de tradición familiar en el cultivo de arroz, tomó la decisión junto a su familia de darle utilización a las tierras en la temporada seca y sembrar sandía quetzalí.
Sembró unas 7.2 hectáreas de sandía quetzalí que irán directamente al mercado europeo y el cual serán beneficiadas con un sistema completo de riego por goteo y fertiriego.
Al igual que Samudio, unos 21 de los 350 productores que participan en la Asociación de Usuarios del Sistema de Riego Remigio Rojas sembraron 46 hectáreas de sandía quetzalí, por lo que se estima que la producción será de 60 contenedores, donde la mitad irá para Holanda y la otra parte para Estados Unidos.
La producción se vendió a compradores con muy buenas referencias y les están enseñando a los productores con la metodología haciendo y aprendiendo. Al inicio no fue fácil, porque los productores venían de una cultura de monocultivo.
Cambio. El cambio para sembrar sandía por arroz no fue fácil por parte de los productores, porque se trata de un cultivo que requiere mayor inversión y que en muchos casos hubo productores que intentaron producir sandía en forma tradicional, pero la experiencia no fue muy buena.
Según Jorge Alejandro Ramírez Vega, gerente de administración contractual y desarrollo agropecuario del proyecto de Riego Remigio Rojas en el distrito de Alanje, los productores han participado en todos los pasos que van desde la comercialización hasta la producción.
Agregó el administrativo que se están haciendo algunas pruebas con otros cultivos como el melón, ya que sólo con la sandía se tiene una inversión de B/. 3,500 por hectárea en campo y B/. 2,500 de manejo postcosecha.