Hoy, Panamá amaneció consagrado a una nueva santa, luego que la Iglesia Católica realizara ayer el acto oficial de declaración de Santa María La Antigua como patrona oficial de los panameños así como la consagración del país a su inmaculado corazón.
El acto oficial de declaración se realizó ayer durante la concelebración de la Cita Eucarística y Acto Mariano, desarrollado en el Gimnasio Roberto Durán, antiguo Nuevo Panamá.
Este acto fue presidido por Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá, quien estuvo acompañado por el Arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo y por los obispos integrantes de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP).
En el ámbito nacional existe una tradición de devoción hacia Santa María La Antigua, destacando que su presencia en Panamá, data desde 1510, siete años después de la llegada de Cristóbal Colón al Continente Americano, cuando se establece en el Istmo la primera representación mariana. Posteriormente se funda también un poblado, que más tarde se convierte en ciudad, con el mismo nombre.
Tres años más tarde, en 1513 el Papa León X crea en este pequeño poblado la primera Diócesis de Tierra Firme con el nombre de Santa María La Antigua del Darién.
La historia señala además que en 1510, cuando Martín Fernández de Enciso y Vasco Nuñez de Balboa, arriban al Golfo de Urabá, traen la primera imagen de la Virgen María que llega a tierra firme. Es una imagen de Santa María La Antigua, santa a la cual los expedicionarios tenían especial devoción por ser muy venerada en Sevilla, ciudad de origen de muchos ellos.
La tradición española también señala que en 1248, el Rey Fernando III el Santo, antes de conquistar Sevilla de los moros, entró en la ciudad y oró ante la imagen de Santa María La Antigua en la Catedral de Sevilla.
Asimismo indica que todos los que venían a América oraban ante ella muchas veces, y a ella se encomendaban antes de embarcar.
Sobre la declaración de Santa María La Antigua como patrona de los panameños, monseñor José Dimas Cedeño explicó "hace más o menos 12 años, los obispos de Panamá recibimos una solicitud de la Santa Sede", en la que se pedía visto bueno para que la Diócesis de la Virgen se concediera a algunos obispos, como sede titular.
Indicó además que varios obispos de América y Europa han pedido a la Santa Sede que se le asigne Santa María La Antigua como Diócesis titular alegando que esa Diócesis desapareció, que ya no existe.
Monseñor explicó que los obispos panameños no "podemos" acceder a esa petición porque la Diócesis de Santa María La Antigua no ha desaparecido, aunque sí desaparecieron la ciudad, los edificios, la casa del obispo y demás.
Recordó que en 1524 fue trasladada a la Ciudad de Panamá, tanto la sede de la gobernación civil como la de la Diócesis, por el gobernador Pedrarias y el obispo de Panamá Fray Vicente Peraza. A raíz de la destrucción de la Primera Ciudad de Panamá, en 1671, se traslada nuevamente gobierno, iglesia y sus habitantes a la Nueva Ciudad de Panamá en el sitio de Ancón, e l 21 de enero de 1673. En ambos casos no desapareció ni se destruyó la Diócesis, ni tampoco se creó otra diferente, sólo se cambió de sitio.
Por lo que, aclaró, "una entidad humana y divina como es la Iglesia no puede depender de los edificios, de las ciudades o de factores meramente humanos y materiales".
Monseñor Cedeño explicó que en la actualidad la Arquidiócesis de Panamá tiene el honor de ser aquella misma Diócesis de Santa María la Antigua, por lo que es la Iglesia Madre de la República de Panamá y en cierto modo la Iglesia Madre de América en Tierra Firme.