El presidente de EU, George W. Bush, advirtió ayer al líder iraquí, Sadam Hussein, que "el tiempo de negar, de engañar y de retrasar se ha terminado", y afirmó que su país liderará una coalición militar para obligarle a desarmarse.
"Sadam Hussein tiene que desarmarse o, por el bien de la paz, lideraremos una coalición para desarmarle", dijo Bush en un discurso televisado a la nación, en el que subrayó que el régimen de Bagdad "reúne los peligros más serios de nuestro tiempo en un solo sitio".
El presidente estadounidense explicó que "mientras hay muchos peligros en el mundo, la amenaza de Irak es una por sí misma (...), por sus acciones pasadas y presentes, por sus capacidades tecnológicas y por la naturaleza despiadada de su régimen".
En el primer aniversario del inicio de la campaña militar en Afganistán, Bush se dirigió a la nación en el marco de una reunión con grupos cívicos del estado de Ohio en una antigua estación de trenes, convertida en museo, que sirvió de lugar de paso a miles de soldados estadounidenses que lucharon en la II Guerra Mundial.
El objetivo de la intervención, que duró unos 30 minutos, era explicar al pueblo estadounidense las razones que convierten al régimen iraquí en un peligro para la seguridad nacional y mundial, según explicaron fuentes de la Casa Blanca en los días previos.
Su alcance se vio disminuido porque las tres grandes cadenas nacionales de televisión -CBS, ABC y NBC- decidieron no emitir en directo el discurso presidencial. "Estamos resueltos a luchar contra cualquier amenaza que pueda traer terror y sufrimiento al pueblo de EU", manifestó Bush, quien se refirió al líder iraquí como un "tirano homicida".
Reiteró, como hiciera ante la Asamblea General de la ONU, que Bagdad dispone de arsenales de armas químicas y biológicas, y que "podría estar a sólo un año de conseguir hacerse con una bomba atómica".
También vinculó a Hussein con grupos terroristas "hostiles a EU", como Al Qaida, organización liderada por el millonario saudí Osama bin Laden y a la que Washington acusa de cometer los atentados del 11 de septiembre de 2001.