Luego de que Panamá América diera a conocer su caso, especialistas cubanos que laboran en Santiago de Veraguas lo atendieron.
El niño reside en la comunidad de Tres Hermanas, a más de dos horas de Capira.
Robin López Del Castillo, médico que atendió a Lucas, explicó que le fueron recetados lentes, "aunque el daño es irreversible".
Lo irónico es que los lentes del niño apenas costarán sesenta dólares.
Si la familia hubiera contado con atención médica y recursos, por menos de esa cantidad el jovencito no habría perdido media vida sin poder ver bien.
Elia Ovalle, profesora de Lucas, dijo que el joven, a pesar de todo, tiene un promedio de 4.1.
Los exámenes practicados a Lucas se constituyeron en una verdadera prueba de fuego para los especialistas, ya que la timidez del niño imposibilitaba conocer de su boca sus limitaciones en la visión.
El próximo 9 de julio Lucas será evaluado nuevamente, y los médicos le darán a conocer de manera definitiva la graduación de los lentes que deberá utilizar para mejorar su visión.