Nación

Se aclara la muerte de narco colombiano

Era el líder de una célula dedicada el transporte de la droga que trasiega las Autodefensas Unidas de Colombia.


LOS DISPAROS despertaron a los residentes del residencial El Bosque la noche del pasado 15 de febrero. A la casa de uno de sus vecinos, un ciudadano de nacionalidad colombiana, a quien nunca habían visto, llegaron autos del Departamento Antidrogas de la Policía Nacional y funcionarios de la Fiscalía de Drogas.
Esa noche el susto invadió a los que allí viven, las balas salían de un lado a otro, incluso hay muchos que aseguran, que se puso en peligro la vida de personas que nada tenían que ver en el caso.
Los minutos se convirtieron en horas esa noche, eran tres los sujetos que permanecían dentro de la casa E-64 y disparaban por miles. La situación se controló y las unidades pudieron entrar a la casa, uno de los delincuentes había escapado, mientras otro yacía muerto en la entrada de un cuarto de la casa y el tercero se encontraba en el techo de la residencia vecina. A través de golpes y amenazas, las unidades policiales lograron la detención del panameño Demitri Alexis Rodríguez de Gracia.
Del colombiano Heriberto Jaramillo Jaramillo, la Policía informó que se había suicidado, pero las investigaciones arrojan que fue asesinado ¿Quién lo hizo?
El operativo fue denominado "Miñi", en honor al subteniente de la Policía Nacional Daniel Mendieta, quien resultó herido en el hombro derecho esa noche.
Desde esa noche, la muerte del colombiano fue todo un misterio, ya que la dirección de la bala que acabó con la vida del extranjero fue de la sien derecha a la izquierda y el resultado del análisis químico conocido como residuo de disparo, fue positivo en la mano izquierda, lo que implica que el sujeto no pudo acabar con su vida.
Los análisis de residuos de disparos en ambas manos de las víctimas se hizo con el fin de verificar elementos como la presencia de plomo o pólvora que pudieran haber quedado impregnadas en los dedos de Jaramillo.
En la actualidad, la recolección de residuos de disparos de la persona se hace con hisopos empapados con ácido nítrico o agua destilada, y se frota en la mano con la intención de recoger muestras de ambas extremidades, tanto de la parte dorsal como palmar.
Según expertos, estadísticamente esta prueba marca más cuando se dispara con un arma tipo revólver, contrario a lo que ocurre con las pistolas.
El día de los hechos, Jaramillo vestía jeans, zapatillas y no tenía camisa. Fue encontrado con la mano derecha bajo el cuerpo, mientras que el lado izquierda de la cabeza estaba hacia arriba, sobre un charco de sangre. Lo que no se observa en las gráficas es el arma con la que supuestamente se suicidó.
Tomando en cuenta la posición como fue encontrado el cuerpo, la dirección de la bala y el resultado de las pruebas químicas, los investigadores concluyen que a pesar de que el disparo que le segó la vida al hombre fue de contacto, todo indica que fue asesinado.
El subjefe de la división de Homicidios, Alcibiades Méndez, reveló que la necropsia del cadáver del colombiano arrojó que la lesión que mantenía en la parte del cráneo era compatible con lesiones producidas con proyectil balístico a nivel de contacto.
Otras de las conclusiones a las que se ha llegado tras las pesquisas, es que uno de los sujetos que estaba con Jaramillo en la casa lo asesinó de tal manera que todo indicara que se trataba de un suicidio.
Sin embargo, estas conclusiones fueron refutadas inicialmente por el director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, al argumentar que el sujeto había decidido dispararse en la sien para evitar ser detenido por las autoridades. Además esta versión fue confirmada por uno de los detenidos, quien indicó que Jaramillo se mató con un arma calibre 38.
De acuerdo con el jefe de la sección de Criminalística, David Villarreal, el arma encontrada junto al cuerpo tenía fibras de cabellos en el cañón. Explicó que estas fueron enviadas para la prueba de serología para determinar si la sangre correspondía al colombiano, pero nunca se reveló el resultado.
La organización criminal liderada por el colombiano Jaramillo Jaramillo, oriundo del Valle del Cauca en Colombia, movilizaba desde Panamá hacia distintas partes del mundo entre 500 a mil kilos de cocaína por mes.
La semana pasada, la Fiscalía Auxiliar pasó el expediente sobre este caso a una Fiscalía superior y se conoció que quedó establecido a través de las pruebas periciales que Jaramillo Jaramillo no se suicidó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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