Prepárese para sentir la fuerza del Sol durante este verano, porque el 85% de los días de la estación seca estarán dominados por extremos rayos ultravioletas.
La Organización Mundial de Salud (OMS) ha establecido una escala para medir la intensidad del Sol, estableciendo índices que se sitúan en un rango de 1 a 15.
Resulta que Panamá, por estar en una latitud cercana al Ecuador, tendrá un índice de 10 durante los primeros meses del año, de acuerdo con los informes del Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad de Panamá.
Según los reportes científicos, cuando los rayos ultravioletas están enmarcados en un índice de 7 a 9, son considerados como altos; mientras que cuando están en un escalafón de 10 a 15, son catalogados como extremos.
Por ello, quienes van rumbo a la playa y no tenían previsto estos pronósticos, deben tomar las previsiones más elementales, como usar gorra y bloqueador solar, pues la moda que impuso Coco Chanel en los años treinta, de mostrarse bronceado como símbolo de salud y de calidad de vida, ha quedado en el pasado.
El coordinador del Laboratorio de Física de la Atmósfera, Alfonso Pino Grael, indicó que en el mes de enero el índice alcanza el nivel 12, por lo que es sumamente importante que las personas eviten la exposición durante el mediodía.
En caso de que dispongan ir a la playa, se deben tomar mayores precauciones, pues la arena difunde radiación. Se recomienda usar bloqueador con un factor de protección solar de 30 y aplicarlo cada dos horas.
Con estos índices, con una exposición de apenas 8 minutos, el Sol puede ocasionar un enrojecimiento severo en las personas de tez clara. Pero esto es lo mínimo que le puede suceder. Aunque usted pase toda una vida trabajando en una oficina refrigerada y acostumbra a darse baños de sol periódicamente, se puede constituir en un candidato para melanoma, cáncer de piel que si no se detecta a tiempo podría tener daños irreversibles en dos años.
La muerte por cáncer saca sus garras a todos. En Panamá, en 1990 se registraron 1,398 casos, mientras que en el 2002 hubo 2,009 personas que murieron a causa de esta cruel enfermedad.
Las estadísticas de la Contraloría muestran que en el primer semestre del 2003 se registraron 1,558 muertes, por este mal.