La desaparición de ocho personas de nacionalidad colombiana, mil 800 kilos de cocaína, y la embarcación Fifita 500, con bandera de Cook Island, fueron denunciados como desaparecidos por los abogados de la empresa propietari de la nave.
Aseguran que ignoran el paradero de los tripulantes, la nave y la droga, que fueron aprehendidos el pasado 4 de julio por el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, junto con agentes del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), y que ninguna autoridad panameña les comunica sobre su ubicación.
El abogado Gustavo Bailey informó que se interpuso un “habeas corpus” en la Secretaría de la Corte Suprema de Justicia para la liberación de los ocho colombianos, y el ponente fue el magistrado Alejandro Moncada Luna.
Agregó que la Corte, al solicitar información sobre este caso al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, éste solo señaló que desconoce dónde se encuentran estas personas.
Una fuente del SENAN informó que los tripulantes de esta embarcación, proveniente de Cook Island, fueron aprehendidos por autoridades estadounidenses en aguas internacionales, y la entidad panameña solo brindó el apoyo, pero fueron los agentes del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos los que se encargaron de transportar a los extranjeros a este país de Norteamérica.
El día del decomiso, el ministro Mulino informó que se presumía que la droga tenía como destino Estados Unidos.