Una losa del techo del Colegio Abel Bravo, ubicado en la ciudad de Colón; se desprendió, pero un hubo víctimas y heridos pues ningún estudiante se encontraba en el área. José Martínez, director del centro educativo, expresó que lo más importante es que estas estructuras no hirieron a nadie, "por que todos se habían retirado, sólo se escuchó el ruido de la caída".
Señaló que el plantel ya dio lo que tenía que dar, pues funciona desde el 26 de junio de 1942, es decir, que tiene 61 años de servicio a la comunidad colonense. "Pensamos que debe tumbarse este colegio y hacer otro, por que las estructuras están muy débiles".
Martínez manifestó que tratan que los estudiantes no utilicen el último piso del primer alto, pero en el pasillo donde cayeron las losas hay varios grupos recibiendo sus clases. No obstante, un informe del ingeniero Nicolás Real, representante de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), señaló que las estructuras de este colegio se encontraban en un 90% en buen estado.
La directora regional de Educación en Colón, Inés Salcedo, manifestó que se habían tomado algunas medidas para evitar esta situación pero por fortuna nadie resultó herido. Informó que de inmediato se comunicaron con la dirección de Arquitectura e Ingeniería del MEDUC para reportar el hecho.
Martínez señaló que sienten que hay peligro por que en el Colegio Abel Bravo hay 2,800 estudiantes, y en el pabellón donde se desplomó hay varios V años que reciben sus clases. Señaló que muy cerca de la caída de la losa se encuentra ubicado el comedor del colegio. Para este mes de septiembre se realizará la licitación de los trabajos de rehabilitación que se realizarán en este centro educativo.