Las autoridades médicas del país están preocupadas por la "crítica" situación que enfrentan los trasplantes de órganos en Panamá.
Las cifras son elocuentes, pues los trasplantes han caído en un 50% en relación con el año anterior, y la situación tiende a agravarse.
Unos 160 panameños esperan un trasplante para salvar su vida.
Paradójicamente, los prejuicios religiosos se han convertido en el principal obstáculo para las personas cuya vida depende de otros.
El problema se agrava por la resistencia de los familiares de los difuntos, quienes se oponen a la extracción de órganos para trasplantes, a pesar de que éste en vida haya accedido.
Estos dos puntos han sido más fuertes que la intensa campaña que adelantan el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social.
La negativa hacia los trasplantes crece simultáneamente con el número de necesitados. Por ejemplo, la cifra de personas que necesitan un trasplante de riñón para salvar su vida aumenta al preocupante ritmo de entre siete y diez cada mes. Paralelamente, los riñones de unos 600 pacientes son reemplazados anualmente por una máquina de diálisis.
"Mucha gente está muriendo por esta situación", y hay que hacer algo, dice vehementemente el ministro de Salud, Camilo Alleyne.
También le preocupa que el tratamiento de un paciente de diálisis en el Seguro Social cuesta unos 30 mil dólares al año, y si se suman los hospitales que regenta el Ministerio de Salud, la cifra alcanza varios millones de dólares.
Reconoce que para realizar un trasplante se necesita no sólo tecnología sofisticada y médicos especializados, sino también contar con personas de gran corazón que sean capaces de entregar el regalo más valioso que pueda existir.
En Panamá se realizan trasplantes de médula ósea, córneas, hígado y de riñón.
De noviembre de 1990 a diciembre de 2003 se han efectuado 192 trasplantes.
En el 2003 se hicieron 26 trasplantes de pacientes cadavéricos, y cuatro de vivos, mientras que en enero de 2004 fueron ocho de pacientes cadavéricos y uno vivo.
Se desvanece esperanza de hacer trasplantes
Cada vez hay menos donaciones de órganos, al tiempo que aumentan los necesitados.