Naciones Unidas.- Apenas finalizado el debate anual de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los jefes de Estado y cancilleres del hemisferio se preparan para participar en la próxima Cumbre Iberoamericana este sábado en Lima, donde se vislumbra un nuevo enfrentamiento con Cuba.
Durante los últimos días, y juzgando por la actitud intransigente adoptada por la delegación cubana ante la ONU durante el debate contra el terrorismo, varios cancilleres latinoamericanos que asistieron a la asamblea anticiparon un nuevo choque en el foro regional entre el presidente de Cuba, Fidel Castro y su homólogo salvadoreño, Francisco Flores, como el que se produjo en la última cumbre realizada en noviembre pasado en Panamá. "Efectivamente, el gobierno de El Salvador ya circuló un proyecto similar al que precipitó la ruptura del consenso del grupo iberoamericano en Panamá", confirmó el canciller José Miguel Alemán. Al igual que el año pasado, la propuesta salvadoreña contiene una denuncia específica al grupo terrorista vasco ETA, así como el terrorismo internacional, lo que provocó una iracunda reacción del presidente Fidel Castro.
En Panamá, el líder cubano expresó que su gobierno continuaba dispuesto a firmar una denuncia genérica contra el terrorismo, pero, con gran vehemencia, rehusó plegarse a una condena explícita contra ETA, con el argumento de que las cumbres iberoamericanas jamás habían condenado el boicot económico y otros actos agresivos de Estados Unidos contra Cuba.
Asimismo, durante el debate en la ONU contra el terrorismo internacional, los diplomáticos cubanos se dedicaron a denunciar el bombardeo de Estados Unidos contra Afganistán más que a los salvajes atentados del 11 de septiembre contra Nueva York y Washington.
"Cuba no ha variado su posición", declaró un experimentado diplomático sudamericano que asistió a la cumbre de Panamá y cuyo gobierno mantiene relaciones cordiales con Cuba, pero que solicitó que no se usara su nombre. "Por eso nos parece que la resolución que propone El Salvador es poco menos que una provocación calculada a amenizar nuestra reunión con otro enfrentamiento", dijo.
La propuesta de El Salvador, cuyo texto fue obtenido por El Panamá América, reitera su condena específica contra ETA que en sus últimos párrafos dicen: "Consideramos de trascendental importancia la solidaridad mundial en la lucha contra el terrorismo y subrayamos nuestra decisión como miembros de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, de llevar a cabo todos esfuerzos necesarios que permitan la pronta adopción de medidas y coordinación de acciones a través de la estrecha cooperación entre nuestros países y con otros Estados o Grupos de Estados para el combate integral de este flagelo.
"Al reiterar nuestra enérgica condena a las acciones del grupo terrorista ETA, expresamos igualmente nuestro rechazo a las acciones perpetradas recientemente en los Estados Unidos de América y dejamos constancia de nuestro apoyo y solidaridad con las naciones afectadas por este flagelo."
El entredicho Cuba-El Salvador fue mencionado ayer en una columna del escritor anticastrista Carlos Alberto Montaner, publicada en el periódico español ABC, en el que reitera sus acusaciones de que Castro "adiestró, armó y envió guerrillas a medio planeta, con especial énfasis en América Latina".
"Algo de esto le recordó con toda firmeza el presidente salvadoreño Francisco Flores a Fidel Castro el año pasado durante la Cumbre de Panamá", escribe Montaner. "Lo miró a los ojos y lo acusó de ser el responsable de numerosos crímenes. Y Flores sabía de lo que hablaba: su propio suegro, un político prestigioso, fue una de las cincuenta mil personas caídas durante la guerra civil salvadoreña alentada por Cuba. Y ni siquiera había muerto en combate. Fue asesinado a sangre fría por los subversivos castristas adiestrados y armados por el Departamento de América del Partido Comunista de Cuba.
"Castro no negó los hechos. Con su habitual fiereza, se limitó a atribuirlos al marco de la Guerra Fría. No expresó el menor remordimiento. No pidió excusas por el inmenso daño físico y moral infligido a América Latina. No prometió rectificar. Por el contrario, hace escasas semanas eran detenidos en Colombia varios terroristas irlandeses procedentes de Cuba, portadores de documentación falsa en la isla, que se habían trasladado a ese país para adiestrar a las FARC en el manejo de los atentados dinamiteros por control remoto".