La fuga de tres menores y un adulto del Centro de Custodia en Tocumen, vinculados a los casos de la muerte del niño Bryan Hinks García y el incendio en Curundú que dejó tres víctimas en marzo pasado, mantiene aterrorizados a los testigos de estos hechos.
Una de estas personas es Rosa García, madre de Bryan, niño que murió en medio de una balacera entre pandilleros, quien dijo sentir miedo por sus hijos y su prima. Esta última persona fue la testigo clave del caso donde perdió la vida Bryan, de tres años, a manos de pandilleros, el 11 de agosto de 2006.
Horas después se informó que dos de los menores evadidos, vinculados a la muerte de Bryan, quienes deben cumplir una condena de 7 años, fueron entregados por sus familiares.
García, con la foto de su hijo en sus manos, dijo que estos jóvenes se fugaron "burlándose de la autoridad".
Aún permanecen prófugos, un menor y un adulto de 18 años, relacionados al incendio del 21 de marzo en Curundú. En este hecho murieron calcinados tres niños en el sector "S".
Aunque las causas de las ventas han sido diversas, una de ellas es la falta de recursos para mantener una actividad que para muchos "ya no es rentable".