La 64 reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) inaugurará hoy sus sesiones plenarias, centradas en el análisis de dos propuestas que impulsan la política conservacionista de los cetáceos en el organismo.
Entre los 89 países miembros de la CBI, fundada en 1946, existen dos sectores: el que promueve la caza controlada para el uso comercial de las ballenas, liderados por Japón, Noruega e Islandia; y el que defiende la conservación, encabezados por países de América Latina, según explicaron ambientalistas.
En las sesiones plenarias que se desarrollarán hasta el próximo viernes se analizará la creación de un santuario de ballenas en el Atlántico Sur, un tema que ha sido polémico en la CBI en los últimos años y que en esta 64 reunión es impulsada por Brasil, Argentina y Uruguay.
La propuesta plantea que “la caza comercial de ballenas, ya sea por operaciones pelágicas o desde estaciones terrestres, quede prohibida” en esa área geográfica. El otro proyecto incluido en la agenda central de las sesiones plenarias es la llamada resolución de Mónaco, que pide a las Naciones Unidas actuar para la conservación de las ballenas en altamar.