Se observó cómo las aguas corrieron por varios rincones.
Funcionarios y empleados huían ante la crecida del agua.
Ese día, el incidente retrasó la salida, puesto que quienes tenían que bajar de los autos para acceder al edificio, no querían mojarse.
Algunos trabajadores contaron que últimamente, cada vez que llueve fuerte, se sienten atemorizados porque las aguas se introducen a las oficinas de la planta baja de la entidad.
En la época de invierno las condiciones empeoran, debido a que el techo tiene innumerables hoyos y por allí, se cuela la lluvia que moja los pocos muebles que los Dumasi tienen, incluyendo la vieja cama de Carlos Daniel.
Allí también vive el otro hijo de María, de dos años y el padre de éste, quien se dedica a trabajos informales.
María contó a Panamá América que a diario tienen que comprarle paquetes de pañales desechables a Carlos Daniel que cuestan más de B/.8 y sólo le alcanzan para una semana.
Por el momento, María desea tener un terreno propio donde pueda construir su casa, debido a que donde están ahora, son propiedad privada.
"De esta manera mis hijos estarían más seguros, sin el temor de ser desalojados y de no tener para dónde ir".
En el patio sólo observamos una lavadora dañada, unas pailas vacías y un perro enfermo. La parálisis cerebral se define como una alteración del movimiento y la postura que resulta por un daño no progresivo y permanente en un encéfalo inmaduro.
Por esto, las personas con parálisis tienen dificultad para controlar algunos de sus músculos. Esta lesión motora puede ocurrir antes, durante o después del parto.
Las causas más comunes son: enfermedad de la madre durante el embarazo, infección y fiebre muy alta del bebé que no se controló a tiempo; falta de oxígeno del bebé durante su nacimiento; deficiente atención médica antes, durante o posterior al parto; lesión cerebral como consecuencia de un grave accidente; entre otras.