Ronaldinho es un ser humano. Ayer lo patearon cinco veces, no pudo aguantar y le dio el vuelto a David Belenguer, con dos patadas, sin balón de por medio, y el árbitro Alfonso Pérez Burrull le enseñó la cartulina escarlata.
Por ser una tarjeta directa, el "Dinho" cumplirá un partido de suspensión y podría perderse incluso el último partido de Liga, ante el Gimnastic en Tarragona, si es que así lo decide el comité encargado de aplicar sanciones.
Antes de su expulsión, al minuto 40 de juego, Ronaldinho había marcado el gol de la victoria 1-0 sobre Getafe.
En la otra cara de la moneda, está la imagen del rebosante Real Madrid, que ayer salió de su feudo con una contundente victoria sobre el Deportivo La Coruña por marcador de 3-1.