El tema de los cambios a la Constitución Nacional sigue siendo objeto de atención por parte de diversos sectores de la sociedad panameña que apuestan, unos por reformarla, mientras que otros estiman mucho más conveniente la elaboración de una nueva Carta Magna.
Este domingo, en el programa Enfoque que se trasmite a través de RPC Televisión, la ex directora del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Ana Elena Porras, opinó que la sociedad no puede abocarse a un franco proceso de cambios en la Constitución Nacional cada vez que hay una crisis.
Porras precisó que pareciera existir un consenso sobre la necesidad de cambios, sin embargo, en lo que no parece haber acuerdo es que sea a través del mecanismo de una Constituyente o mediante reformas.
Dijo que le preocupa que cada vez que Panamá está en una crisis se plantee una y otra vez un cambio constitucional, que implica una ruptura institucional y que, además, es un cheque en blanco para que cualquier cosa pueda ocurrir, porque, uno sabe dónde comienza pero dónde termina".
Porras criticó que se cuestione a la Asamblea Legislativa para llevar adelante posibles cambios, sin embargo, se avala que este Organo del Estado discuta la posible inclusión de una quinta papeleta en las elecciones del 2 de mayo próximo.
En el panel también participaron la columnista Faustina García de Molino, el periodista Wilfi Jiménez y el economista Horacio Estribí.
García de Molino defendió la integración de una Constituyente y recordó que desde hace más de 20 años, junto al ex rector de la Universidad de Panamá, Carlos Iván Zúñiga, está luchando por una ella.
En otro aspecto, de Molino defendió la posibilidad de incluir una quinta papeleta en las elecciones de mayo próximo y no cree que esto confunda a los electores, como han sustentado quienes rechazan la iniciativa.
El periodista Wilfi Jiménez consideró que el país tiene una enfermedad grave que necesita una rápida intervención, pero no es a través de las reformas que se logrará el objetivo deseado.
Agregó que la historia constitucional demuestra que estas reformas no han sido suficientes, por lo que defiende la integración de una Constituyente. A su juicio, Panamá ha demostrado "ser gente que arreglamos las cosas de una manera muy pacífica, con mucha tolerancia, no tenemos enfrentamientos tan serios y tan graves como algunos otros países".
"Si nosotros nos aferramos a volver a poner curitas en este cuerpo tan enfermo y no entramos de verdad en un remedio crucial, en un remedio radical, que lo necesitamos, quizás nos lamentemos", destacó Jiménez.
En tanto, el economista Horacio Estribí indicó que evidentemente "ya estamos en un estado de cosas que resultan insostenibles", no sólo para la economía que ha dejado de crecer en los últimos tres o cuatro años, sino que el nivel que ha alcanzado la percepción de corrupción es algo ya abrumador.
Estribí precisó que se incurre en el error de creer que la Constitución por sí sola será parte esencial en la solución de "nuestros problemas, cuando en realidad lo que Panamá requiere es un proceso complejo y profundo, evolutivo, de transformación".