Entre lujosos autos, algunos niños se dedican a pedir dinero o vender diferentes accesorios; mientras el semáforo marca luz roja.
Con la luz verde se retiran para llevarle las pocas monedas a sus madres que están sentadas debajo de los arbustos en las estrechas isletas que separan las vías en el sector de Marbella.
No sólo son del sexo masculino, también hay niñas de casi ocho años de edad que se dedican a estas labores.