Por todas partes venimos a salir a lo mismo: la necesidad de reemplazar el actual Gabinete ministerial de la Presidenta Moscoso, cuerpo anquilosado y paralizador. Y la demanda de "cambio de Gabinete" es nacional. Lo solicitan los sindicatos obreros, los gremios docentes, los partidos políticos, los legisladores, incluso el sector oficialista, lo periodistas, los medios de comunicación, las encuestas públicas, las gentes del campo y la ciudad y toda la comunidad nacional. ¡Pero, a pesar de toda la presión popular manifiesta, los señores ministros del actual Gabinete no renuncian ! Tal vez sea porque consideran en su estrecha percepción, que se están desempeñando en la mejor forma posible o que su ministerio se debe a un favor previamente ganado. Algunos piensan también que a la señora Presidenta le falta coraje para solicitar la renuncia de su muy seleccionado "Gabinete ministerial".
Sin necesidad de hacer una investigación exhaustiva, se sabe que casi si no todos los ministros del "Gabinete portátil", en sólo nueve meses, han viajado al exterior más de una, dos, tres y hasta ocho veces, con el consiguiente gasto oneroso para el erario público, sin ningún provecho para el país y en menoscabo del servicio que sus respectivos despachos deben ofrecer a los ciudadanos. Lo que queda al descubierto es que la política no es para los funcionarios y ministros del gobierno actual, sino oficio lucrativo que ejerce su industria en los linderos del acomodo: no es lucha de ideales, sino pendencia movida por los más mezquinos y egoístas intereses.
He ahí lo que es el Gobierno de "Unión por Panamá". Lejos de fluir por sus poros la opinión pública en todas sus formas, es un recinto donde los "mejores representantes" de este Gobierno se hacen fuertes contra la nueva opinión pública. En él reside el Estado Mayor de la incompetencia, del favoritismo, del nepotismo y de la falta de religiosidad nacional.
La necesidad de un cambio en el Gabinete de la Presidenta Moscoso, ya no es sólo político. Es un clamor popular, es lo que pide la opinión pública. Y la opinión pública no depende de que la declaren muchos o pocos; a lo mejor nadie entre los vivos la ha formulado de una manera clara, y, sin embargo, es la que desde Adán y Eva decide en las variaciones de la historia. La opinión pública panameña, pues, está consciente de que el Gabinete ministerial de la señora Moscoso es deficiente y por eso clama por su reemplazo lo antes posible.
En épocas como está, donde el "arte de gobernar" y la contienda política no es simplista, hace más falta que nunca acumular en el escenario político gubernamental hombres y mujeres de mejor calidad. Un historiador decía que cuando el Estado no es fuerte son más necesarios los hombres y mujeres virtuosos. Es oportuno, por tanto, en la crisis de todo lo público porque estamos pasando, conviene sacar a la vanguardia, donde se vean bien y sirvan de aliento, las reservas de la moralidad, de la seriedad, de la competencia, que existe en la Nación.
¡SE NECESITA PERSONAL PARA MINISTROS DE ESTADO !... Ese debería ser, tal vez, el anuncio público oficial con que la señora Presidenta de la República provocaría la tan esperada crisis de Gabinete, lo cual facilitaría la decisión de ejercer su facultad constitucional, nombrando un nuevo equipo de hombres y mujeres en su Gabinete ministerial. ¡Ah !, esperamos que encuentre las personas aptas para esa nueva empresa !Amanecerá y veremos!.