Las familias que aún viven dentro de los linderos de la cantera de El Coco, en La Chorrera, se niegan a abandonar sus casas.
Alegan que el sector en donde serán reubicados, carece de agua potable, carreteras y electricidad.
Los agrimensores del Municipio ya realizaron la parcelación de un terreno en el sector de Potrero Grande. Los lotes alcanzan los 400 metros.