LAS autoridades encargadas de los derrames de hidrocarburos se unieron recientemente para medir la capacidad de respuesta ante un evento de esta magnitud que puede poner en riesgo el ambiente.
Es por ello que la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), con el apoyo de la empresa Ocean Pollution Control (OPC), realizó un simulacro de limpieza en la zona costera aledaña a los predios de Astilleros Internacional Metal del Puerto de Vacamonte en Arraiján.
La actividad permitió la coordinación de varias instituciones, como la Autoridad del Canal de Panamá, el Instituto Smithsonian y el Sistema Nacional de Proteccción Civil (SINAPROC), además de algunas estaciones de combustibles, con un solo fin: "prevenir un derrame en Panamá".
Según la OPC, se han atendido en Panamá más de 400 derrames marítimos en los y terrestres en los últimos años y a la fecha son 20 los reportados a nivel nacional.
En tal sentido, el simulacro tuvo el propósito de aplicar lo aprendido durante el taller Humedales Costeros y la evaluación de Impacto Ambiental en el área, en el marco de la Convención Ramsar y su aplicación en el derrame de hidrocarburos.
Igualmente se puso en práctica la utilización de dos nuevos equipos, uno de ellos es el "rock cleaner", un aparato que permite limpiar las rocas y las zonas en la costa donde se ha producido un derrame de combustible. Éste vendrá a facilitar el trabajo, ya que anteriormente todos los mecanismos a utilizar eran manuales.
El otro equipo presentado fue el "stone catcher", un filtro que ayudará a retener las rocas una vez se absorbe el hidrocarburo. Ambos equipos tienen un valor superior a los B/. 30 mil.
Por su parte, María Rubio, jefa del departamento de Prevención y Control de Contaminación de la AMP, dice que se trata de preparar para cualquier evento de derrame, en el que además se actualiza un plan nacional de contingencia.
"Cuando hay un derrame se trabaja con la empresa responsable del hecho y la OPC, pero si se trata de algo mayor, se convoca a un comité técnico para dar las respuestas", sostiene.
En la actividad participaron unas 30 personas, principalmente personal de contaminación de la AMP y OPC. Se realizó un despliegue de medios para protección de costas marinas.
Fueron conformadas tres cuadrillas de técnicos que realizaron acciones de limpieza, en la que se desplegó el "booms", que consiste en una cerca contenedor que impide el avance progresivo del combustible a las costas.
Agis Cedeño, de la OPC, señaló que para el éxito de la limpieza la cerca contenedora debe ser impar para impedir que el combustible retenido se rebose.
Rosa Montañez, directora ejecutiva del Centro Regional Ramsar, manifestó que en Panamá hay cuatro humedales importantes para el mundo, como lo son la bahía de Panamá, Montijo, San Sanponsaqui y Punta Patiño, pero lo que garantiza todo es la prevención para hacer un manejo adecuado de éstos.
Montañez indicó que los manglares son ecosistemas muy vulnerables frente a posibles amenazas de hidrocarburos en zonas marinocosteras, en la que hay una alta presencia de puertos y de embarcaciones.
Para el simulacro también se utilizaron un "skimmer vikoma" y "lamor" (equipo utilizado para la absorción de productos derivados del petróleo), equipos de comunicación (celulares, radio portátiles), al igual que equipo y herramientas manuales para acciones de limpieza (rastrillos, palas, carretillas, bolsas).
El 85% de los accidentes de derrames que ocurren son negligencias, según Zoila Yanisselli, subdirectora general de Puertos e Industrias Marítimas Auxiliares de la Autoridad Marítima de Panamá.
***Recientemente, se produjo el derrame de 2 mil 346 galones de bunker, por el descuido de un funcionario del Complejo Hospitarlario Metropolitano, en la que el crudo fue a parar al río Curundú, que desemboca en las márgenes del Canal de Panamá, después del Muelle 18.
Se preparan para emergencias
La AMP llevó a cabo un simulacro recientemente en el área de Vacamonte.