La Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que ya existe "suficiente información científica" para desarrollar una vacuna contra el SIDA, que aunque no impediría la infección, sí evitaría el desarrollo de la enfermedad y su transmisión.
El coordinador de la Iniciativa Conjunta por una Vacuna contra el SIDA de la OMS y del Programa de las Naciones Unidas contra el SIDA (ONUSIDA), el venezolano José Esparza, sostuvo ayer que las medidas preventivas no son suficientes y que "el desarrollo de una vacuna es la mayor esperanza para controlar la epidemia".
Actualmente, hay 40 millones de personas infectadas en el mundo y cada año se registran un promedio de 5 millones de nuevas infecciones, "lo que representa entre 14,000 y 15,000 personas al día".
Se estima que en el pico de la epidemia una persona con SIDA contagia a otras 5, pero en un periodo de "estabilización", como ocurre en algunos países, cada enfermo transmite el virus a un promedio de 1.5 personas.
Para Esparza, este es el "momento clave para aplicar una estrategia basada en vacunas", pues si se logra reducir la transmisión a menos de una persona por enfermo la epidemia podría ser controlada.
Añadió que es necesario "estimular a la industria farmacéutica para que invierta en este terreno", dado que las vacunas ofrecen una rentabilidad mucho menor a la de las medicinas, porque forman parte de una política de prevención de los gobiernos y se requiere de una dosis única por persona.
En cambio, las medicinas son adquiridas individualmente y su consumo puede prolongarse por años como ocurre con un solo medicamento contra el colesterol, que genera cifras de negocios globales del orden de 6,000 millones de dólares. Una cifra equivalente al mercado mundial de todas las vacunas.