Este autobús en apuros mecánicos, desde cualquier ángulo, refleja el mal estado de la flota de transporte en la capital, una de las tantas realidades que tiene que soportar la población capitalina. Cuadros como éste se registran a diario en todas las rutas de la ciudad.
Ahí están los transportistas exigiendo un alza en el pasaje del transporte colectivo, pero ¿se justifica cuando el servicio que brindan a los usuarios sigue siendo pésimo, a pesar de los subsidios millonarios que se han inyectado al sector? Por supuesto que no. (Adriano Duff)