Después de 13 años, a Mélida Gutiérrez de Arosemena, madre de Rommel Fernández, se le agotó la paciencia.
Ayer, Mélida dijo que sacará los restos de su hijo del cementerio, ya que avivatos se aprovechan para hacer actos, que al final no benefician en nada a su familia. Más en